Austria afronta su campeonato –y su debut en una Euro- con temor al ridículo. Nadie duda que en cuestiones organizativas los centroeuropeos darán una lección magistral. Pero en lo relativo a lo que sucede sobre el césped –lo más importante, al fin y al cabo-, en el país de Mozart no hay quien las tenga todas consigo. No es cuestión de que se crea que no se vaya a alzar la copa al final del campeonato o alcanzar siquiera las semifinales. No. Lo primero no lo cree nadie y lo segundo, quizá algún loco o algún genio. Lo que se teme es hacer un ridículo espantoso, al ser goleados en cada partido, el no tirar siquiera a gol durante los noventa minutos de cada uno de sus encuentros.
Hasta tal punto impera el miedo a que su selección haga un papel lamentable, que existe una campaña, emprendida por aficionados austriacos, que pide la retirada de la selección de la Euro “por amor al fútbol y a Austria”. En sus primeros días, esta campaña consiguió la nada despreciable suma de 10.000 votos de aficionados del propio país.
Aún exagerada, la mera existencia de tal campaña nos da una indicación del estado depresión que desde hace años atraviesa el fútbol austriaco. A nivel de clubes, la liga de este país hace tiempo que perdió interés para los propios aficionados. Atrás quedaron los tiempos en los que el Rapid de Viena era un animador de las competiciones europeas, o en los que el Sturm Graz llegaba al menos, año tras año, a la fase de clasificación de la Champions.
En lo relativo al seleccionado austriaco, baste decir un dato significativo: actualmente, Austria ocupa la posición 101 en el ranking FIFA de selecciones –entre Argelia y Tanzania-, por debajo de combinados como Lituania, Moldavia, Georgia, Albania, Chipre o Islandia, en lo relativo a los europeos, y detrás también de seleccionados con tan poco abolengo futbolero como Etiopía, Tailandia, Uganda, Libia, Guatemala, Omán, Qatar o Gabón.
La caída de Austria –selección que ha disputado nada menos que siete mundiales en la historia- en este ranking es espectacular, toda vez que en mayo de 1999 ocupaba en el mismo la decimoséptima posición. Esto no sólo se debe a sus paupérrimos papeles en las rondas clasificatorias a los últimos campeonatos de selecciones, sino también a su lamentable racha de malos resultados que arrastra desde que prepara la cita que ahora llega. En estos encuentros de preparación, Austria solo ha ganado un partido de los últimos quince disputados, ante Costa de Marfil, no consiguiendo superar a selecciones como Malta (1-1), Japón (0-0), Paraguay (0-0) o Escocia (0-1) y firmando unos números preocupantes, con nueve goles a favor por dieciocho en contra.
Un vistazo a los hombres que el seleccionador Josef Hickersberger ha elegido para representar al país tampoco da lugar a la esperanza. Entre ellos, apenas destacan el volante zurdo Andreas Ivanschitz (Panathinaikos), el delantero Roland Linz (Sporting de Braga), el lateral zurdo Emanuel Pogatetz (Middlesbrough) y el central Martin Stranzl (Spartak de Moscú), y ninguno de ellos, ciertamente, es una estrella que reluzca demasiado en el panorama futbolístico actual. Más esperanzas hay, por el contrario, con los jóvenes Sebastian Prödl, Martin Harnik y Erwin Hoffer, de los que hablaremos más adelante.
En este sentido, la presencia entre los hombres seleccionados del veteranísimo delantero de treinta y ocho años Ivica Vastic (LASK Linz), que no fue un gran jugador siquiera en sus mejores tiempos, pasados hace ya una década, nos puede dar una idea de lo limitado de las opciones con las que el bueno de Hickersberger ha contado para hacer su lista de veintidós.
En esta tesitura, con una afición temerosa al más espantoso de los ridículos y un grupo de jugadores de perfil medio-bajo que no confían en sus pocas posibilidades, el objetivo de Austria ha de ser el de salir al terreno de juego en cada uno de sus partidos a intentar hacer un papel mínimo que justifique los argumentos futbolísticos –y no solo económicos- de su elección como sede de la Euro. Esto pasa, sino por ganar alguno de los partidos –objetivo ciertamente difícil- sí al menos por caer dignamente, sobre todo en los encuentros ante Alemania y Polonia, que son auténticos derbis a nivel de selecciones.
Si los austriacos salen de la Euro con la cabeza alta, tiempo habrá en los próximos años para recuperar su papel a nivel de selecciones. Tienen, al menos, un dato para la esperanza: en el último Mundial Sub 20 alcanzaron el cuarto puesto –previamente este mismo grupo había quedado tercero en el Europeo de 2006-, con una generación de jugadores que, parece, va a mejorar ostensiblemente a sus inmediatos predecesores. Hablamos de los Rubin Okotie –un jugador con una historia curiosa: su padre es nigeriano, su madre austriaca, nació en Pakistán y vivió sus primeros años en Barcelona-, Veli Kavlak, Zlatko Junuzovic, Sebastian Prödl, Martin Harnik o Erwin Hoffer. Los tres últimos están presentes en la lista de Hickersberger.
La estrella: Andreas Ivanschitz (Panathinaikos) Volante zurdo no exento de calidad ,que puede jugar también más centrado en el campo, es el jugador con más clase –tampoco mucha- de todos los que forman la convocatoria austriaca. De sus botas depende que el equipo funcione. Si él juega, los demás también lo harán, si se atasca, el equipo caerá como fichas de dominó.
La(s) revelación(es): Tres son los jugadores en los que debemos poner los ojos. Se trata de los representantes de la selección sub20 a los que Hickersberger ha decidido dar la oportunidad de disputar la Euro. El primero de ellos es el enorme central Sebastian Prödl (Sturm Graz), que acaba de ser fichado para el próximo curso por el Werder Bremen. Se trata de un buen defensa que dada su enorme estatura se suma con regularidad a las jugadas de estrategia en ataque. En principio, formará en el eje de la zaga junto a Martin Stranzl.
Los otros dos jugadores a seguir están en la vanguardia. Son Martin Harnik (Werder Bremen), un segundo punta que suele jugar también de interior o extremo zurdo y que está actualmente en un idilio con el gol –marcó en su debut en Champions con el Werder, también en su primer partido en la Bundesliga y también en su estreno con la selección-. El segundo es Erwin Hoffer, delantero centro del Rapid de Viena que destacó sobre todos sus demás compañeros en la cita del Mundial sub20 –donde se rapó en la cabeza el nombre de Jimmy, en un guiño al mote que su entrenador le había puesto: “Jimmy Hoffa”, como el famoso sindicalista estadounidense- y que se ha ganado su puesto entre los veintidós sobre todo por su hat-trick del pasado marzo ante el Red Bull Salzburgo, en el encuentro en el que el Rapid de Viena destrozó a sus máximos rivales por en título (0-7). Se trata de un jugador muy interesante al que, si el entrenador es valiente, debería darse la oportunidad de liderar la vanguardia del equipo muy por delante de Linz y aún más de Vastic.
Atención a: Emanuel Pogatetz (Middlesbrough) Lateral zurdo que también puede jugar como central, Pogatetz siempre cumple con su cometido, más destructivo que ofensivo. Sin embargo, en Austria se sumará más al ataque que lo que suele hacerlo con su club inglés.






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#1 xtaoth dijo,
30 mayo 2008 2:49 pm
Lo de Austria es uno de esos misterios insondables del fútbol moderno. Me acuerdo que era una selección ‘buena’ (lo suficiente como para imponer respeto) hasta que, un día, sin comerlo ni beberlo, España le clava nueve goles en una fase de clasificación y, desde entonces, no levanta cabeza (eso con una selección donde estaban Schopp, Herzog, Kühbauer y algunos más que no eran precisamente malos). Ese partido marcó un antes y un después tan marcado que asusta y todo…
#2 cityground dijo,
30 mayo 2008 5:31 pm
Tienen muy difícil el pase pero a Polonia creo que la pueden ganar, si dan la sorpresa ante Croacia en el inaugural quién sabe….
Con el buen equipo que tenían al final de los 70 y 80, y en los 90 al menos tenían a Polster o Herzog, ahora casi nada. Harnik que es una de las promesas como dices juega en el segundo equipo del Werder Bremen en la Regionalliga, y no entiendo como no convoco a Maierhofer que hizo un gran final de campaña en el Rapid.
Con la nueva generación que llega creo que unos pocos años sera una selección mas competitiva y podrá pelear por clasificarse a grandes torneos y no solo jugar en el que organiza. Al final solo ha convocado a tres de los jóvenes y ha tirado de experiencia con gente como Vastic que no era malo en su época.
#3 Gontxo dijo,
31 mayo 2008 6:35 am
Yo creo que van a ser un fiasco, y seran de esas escasas ocasiones en los que el pais organizador no es capaz ni de superar la fase de grupos. No sabia que supuestamente esta emergiendo algo, en los sub 20, pero desde luego la seleccion actual es muy floja.
#4 Javier dijo,
31 mayo 2008 6:44 am
Que jueguen los sub20, coño. Por lo menos se dejarán la piel o darán algo de emoción a sus partidos. Pero con esta lista van a estar los once acojonados alrededor del área. A Austria le pasa lo que a Perú o chile, viven de sus recuerdos nomás.