Los récords inalcanzables del Tasmania Berlín

tasmaflag.jpg Si un visionario le hubiera dicho a los animosos jóvenes que en 1900 fundaron el Tasmania Berlín que dicho equipo batiría todos los récords de la Liga alemana, seguramente le habrían mirado con una sonrisa entre esperanzada y escéptica. Si además le hubiera dicho que estaba llamado a batir los récords negativos, se hubiera borrado la sonrisa y es posible que la expresión hubiera cambiado a cierta agresividad. Fue una historia extraña, que duró poco, acabó mal y ha dejado un rastro indeleble en los imparciales libros de Estadística.

Como ha quedado dicho, el Rixdorfer Tasmania 00 nació en la capital alemana con el comienzo del siglo XX –fue uno de los primeros componentes de la Federación Alemana- y vivió varias refundaciones y cambios de nombre antes de establecerse definitivamente como una alternativa al Hertha, en 1949. Siempre a la sombra del buque insignia de la capital, el Tasmania se desempeñaba tranquilamente en las ligas regionales cuando, a principios de los años 60, se fundó la Bundesliga, y también cuando unos años después, el Hertha fue descendido administrativamente por irregularidades en la contratación de futbolistas.

En principio, el descenso de Die Alte Dame no debía causar ningún impacto en la situación del débil Tasmania, que había quedado tercero en la Regionalliga de la zona de Berlín, y que por tanto ni siquiera tenía acceso a la promoción que se celebraba entre las ligas regionales para lograr el ascenso. Por si fuera poco, los dos clubes que descendían por motivos deportivos no eran unos cualquiera, sino los poderosos Schalke 04 y Karlsruher, y ambos reclamaban para sí la plaza de la máxima categoría que dejaba libre el Hertha. Por si fuera pequeño el embrollo, los círculos políticos presionaban a las autoridades deportivas –no hay que olvidar que se hallaba en su apogeo la Guerra Fría- para que la ciudad partida de Berlín tuviera al menos un representante en la Bundesliga, por aquello de la visibilidad mediática.

Seguramente superados por las circunstancias, los dirigentes del fútbol alemán llegaron a una solución salomónica: aumentaron de 16 a 18 el número de equipos de la Bundesliga –revocando, por tanto, los descensos deportivos- y decidieron ofrecer a un equipo berlinés la plaza que faltaba (las de ascenso directo habían sido para Bayern y Borussia M’Gladbach). Habiendo perdido su oportunidad en el campo el Tennis Borussia Berlín, la oferta pasó al segundo, Spandauer FC, que tras dura reflexión no se consideró preparado para el salto y rechazó la proposición. De nuevo corrió la vez, y esta vez el turno le tocó al Tasmania, que se armó de valor y decidió combatir con los grandes, una tarea para la que la plantilla no estaba preparada; aunque, como suele ocurrir en estos casos, sobraba el ánimo. Sólo faltaban dos semanas para el comienzo del campeonato.

Ochenta mil personas se reunieron en el Estadio Olímpico de Berlín para saludar el debut del Tasmania, que enorgulleció a su público derrotando por 2-0 al Karlsruher. Sin embargo, lo que siguió fue el mayor desastre de un equipo en la máxima categoría del fútbol alemán, que se concreta en datos que son todos ellos récords históricos e imbatidos: mayor número de derrotas en un curso (28 de 34) y en casa (12 de 17), único equipo de la Bundesliga que nunca ganó fuera, mayor número de goles marcados (15) y encajados (108) en una temporada, mayor derrota en casa (0-9 ante el Meidericher), menor número de goles del máximo goleador (Usbeck, cuatro) o menor asistencia a un campo (827 espectadores contra el Borussia M.). A esto hay que unir algunos más que fueron igualados mucho más tarde, como el de menor número de victorias en una temporada (2) o mayor número de derrotas consecutivas en casa (8) y en total (10). Curiosamente, cuando el Arminia Bielefeld igualó esta última y triste marca en 2005, sus propios aficionados se lo “premiaron” al grito de “Tasmania Bielefeld.”

El espantoso ridículo concluyó, como no podía ser de otra manera, con el descenso, y aunque el club jugó un par de promociones, nunca volvió a la élite del fútbol alemán. En 1973, el equipo se fue a la quiebra, y poco después sufrió una nueva refundación. Su sucesor, llamado actualmente Tasmania Gropiusstadt, juega actualmente en la quinta categoría del fútbol germano, la Verbandsliga, y juega sus partidos en el modesto estadio “Werner Seelenbinder”. Pero aún conservan esa bandera con reminiscencias de la griega, la “T” reluciente y el recuerdo de que, en un día no tan lejano, miraron cara a cara los mejores.

Matemático profesional, lector empedernido, escritor ocasional y esforzado blogger, se enamoró del fútbol como fuente de momentos inolvidables y como metáfora de la vida. Nada mejor que un buen debate sobre tal o cual jugador, golazo o táctica, y nada peor que el fanatismo, la polémica gratuita o el cotilleo. Apasionado de las viejas historias sobre enfrentamientos míticos y leyendas del balón que no tuvo ocasión de conocer, guarda en su memoria muchos goles y partidos con la sensación de que fue un privilegio vivirlos (ramon.flores@diariosdefutbol.com).

13 Comments

  1. martin foro

    2 de mayo de 2008 a las 7:24 pm

    Ya habia leido hace un tiempo sobre este equipo, y es un ejemplo de como no se debe mezclar politica y deporte…de todas formas, es algo normal viendo que nivel debia tener(pasemos una plantilla de 2ºb en primera, a ver como lo hace).

    Bonito escudo, por cierto.

    Un saludo 😉

  2. Pablo J. Rivera

    2 de mayo de 2008 a las 8:22 pm

    Bonita historia!

  3. Garrincha7

    2 de mayo de 2008 a las 9:01 pm

    Pues ya decreció la cosa, de pasar de 80.000 espectadores a 827, un mísero 1% del apoyo inicial, hay un trecho..
    Eso sí, hay que estar un poco locos para intentar algo así, pero les honra la valentía e incluso estoy seguro que se creerían capaces de hacer una hombrada tras ese 2-0 al Karlsruher jeje.

    No querría despedirme sin darte la enhorabuena Ramón, me encantan estos post que mezclan curiosidades tan rutilantes e historia pura de nuestro deporte.

    Un saludo!!

  4. Juane

    2 de mayo de 2008 a las 10:05 pm

    joé!

  5. NIPO

    2 de mayo de 2008 a las 10:33 pm

    Pero las ligas de alemania no estaba separadas junto a los países?

    cmo que jugó en la «otra» liga?

  6. martin foro

    2 de mayo de 2008 a las 10:43 pm

    Porque se trataba del Berlin Occidental Nipo, no del Oriental.

    El Hertha tambien era del occidental, mientras el dinamo de berlin por ejemplo, del oriental.

  7. Davor

    3 de mayo de 2008 a las 5:49 am

    Ramón, pequeña errata:

    ‘mayor número de goles marcados (15)’

    🙂 todo un record!! 😀

  8. Juane

    3 de mayo de 2008 a las 2:51 pm

    http://www.herthabsc.de/index.php?id=257

    Curiosa historia del Hertha. «durante la segunda guerra mundial su estadio fue destruido por 200 bonbas»

  9. Alberto

    4 de mayo de 2008 a las 11:49 am

    Una curiosidad, ¿por qué el nombre de Tasmania?

  10. Ramón Flores

    4 de mayo de 2008 a las 12:45 pm

    @Alberto, parece ser que la idea era ponerle al club el nombre de un lugar exótico, y tras un poco de debate pensaron que pocos más exóticos que Tasmania. De todos modos, seguiré investigando.

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  12. martin foro

    4 de mayo de 2008 a las 7:11 pm

  13. Kurono

    26 de agosto de 2012 a las 4:23 am

    Creo que fue la mayor vergüenza de toda la Bundesliga en su historia, meter si o sí un equipo de Berlín solo para hacer un espectáculo bochornoso. Y vaya si los occidentales eran los «bueno» y los orientales los «malos» (de todas formas, creo que hay muchas cosas en esa Bundesliga de Alemania Oriental que haría que se nos cayera el alma al suelo.