Bayern-Zenit, la mejor semifinal
Pendientes estábamos todos de la Champions esta semana, y la mejor semifinal la han brindado dos equipos en la UEFA. El choque del Allianz se ha jugado de poder a poder, ambos equipos han mostrado lo más característico y mejor de su repertorio y, cada uno en un tiempo, han gozado de posibilidades sobradas de noquear al rival. En cierto sentido, fue un partido parecido al que disputó el Getafe en el mismo escenario, aunque la calidad de sus jugadores dio al equipo blanco un punto superior al que alcanzaron los azulones.
En el primer tiempo, sin embargo, fue el Bayern el que impuso su jerarquía, su escudo y su estilo de martillo pilón para empujar contra su portería a un Zenit que tardó demasiado en entrar en el partido. Ausente Luca Toni –que sufrió lo suyo en la grada- por sanción, el equipo de Hitzfeld se apoyó en la movilidad de Ze Roberto y Ribéry y en el poderío de Demichelis atrás para hacerse con el mando y crear el consabido peligro con su fútbol directo y vertical. En una de estas fulgurantes llegadas cometió Ricksen un penalty absurdo, que remachó Scarface tras tirarlo fatal y rechazar Malafeev. Con la ventaja mínima de los bávaros se llegó al intermedio.
En la segunda parte, la decoración cambió radicalmente. Timoschuk, que había sobresalido en la primera parte en labores defensivas, dio un paso al frente, y con él se fue arriba todo su equipo. Arshavin, Fayzulin y sobre todo Pogrebnyak entraron en juego, y el Zenit ofreció quince-veinte minutos de fútbol excelso, sublime, tiki taka bien entendido casi en la frontal del área contraria, con desmarques continuos, movimiento constante y veloz de bola y, sobre todo, mucha profundidad. Zyrianov, Krizanac y los mencionados Pogrebnyak y Fayzulin exigieron de lo lindo a Kahn –que acabaría retirándose lesionado- antes de que el empate se concretase en un desgraciado desvío de Lucio al interior de su propia puerta. Con la igualada bajaron un poco el pistón los rusos, y a punto estuvo de enmendar el central brasileño su error cuando, muriendo ya el partido, lanzó un cañonazo que desvió Malafeev en acción felina. No hubiera sido justo. El jueves tendremos la solución en San Petersburgo, en una vuelta que se presenta apasionante y en la que no estará Arshavin, sancionado. La baja más sensible que podía sufrir el Zenith.
La otra semifinal la han disputado en Ibrox Rangers y Fiorentina, que han firmado un empate sin goles en un partido sin mucha historia.
Secciones: Copa de la UEFA
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