A seguir la escalada

Cita importante, casi vital, la que tiene el sevillismo esta noche en el Ramón Sánchez Pizjuán. Por seguir el símil alpinista, el Sevilla FC puede ‘romper techo’, al menos en su historia moderna, consiguiendo el pase para los cuartos de final de la Liga de Campeones. Enfrente, un equipo, el Fenerbahce que, sobre todo fuera de su estadio, no pasa de ser un cuatro mil. Asequible incluso sin oxígeno.
La renta del 3-2 que los turcos se traen del partido de ida en Estambul supone, además, el acicate mínimo necesario para que el equipo de Manolo Jiménez no salga excesivamente relajado y afronte el choque con la intensidad necesaria como para no recibir ninguna desagradable sorpresa en su estadio. Puede pensarse que mejor resultado hubiera sido el empate a dos que Sentürk rompió con su postrero gol en el Sükrü Saracoglu hace un par de semanas, pero la necesidad de hacer al menos un gol para resolver la eliminatoria supondrá el punto de tensión necesario para que tanto el equipo como el público no den ningún, siempre peligroso, síntoma de relajación.
Intratable en su casa en competición europea (ha ganado sus tres choques de la liguilla), el Sevilla FC, no nos engañemos, tiene un partido complicado ante su progresión. La necesidad de hacer, al menos, un gol, puede convertir la deseada intensidad en una apremiante ansiedad. Si el partido no se pone de cara en los primeros minutos y el conjunto turco sabe esperar su oportunidad, la barrera psicológica que delimita intensidad y ansiedad, dos estados tan cercanos que tan sólo los separa un paso, será la que determine de qué lado cae la clasificación para cuartos de final.
No es tanto un partido importante en lo puramente deportivo o en lo físico, como en lo psicológico. Ha dado sobradas muestras el Sevilla de tener un potencial deportivo más que suficiente como para deshacerse de rivales de bastante mayor entidad que el Fenerbahce. Pero quizá el plano psicológico sea una asignatura en la que los hispalenses aún se mueven sobre una resbaladiza y estrecha arista.
Si se cierra el pase a la siguiente eliminatoria, se habrá dado un importante paso, casi definitivo, para obtener la graduación europea. Y con nota.
Secciones: Liga de Campeones, Sevilla




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#1 thom yorke dijo,
4 Marzo 2008 3:09 pm
Esta es la imagen que se debe dar del Sevilla y no comparandolo con superdepors.
#2 Borja Barba dijo,
4 Marzo 2008 3:42 pm
Hombre, Thom, creo que nadie está libre de comparaciones. Aunque salga perjudicado de ellas.
Me alegro de que ‘esta imagen’ te haya gustado más.
Un saludo y suerte.
#3 Previo Octavos de Champions (vuelta-martes) » Diarios de Futbol dijo,
4 Marzo 2008 6:00 pm
[…] del ya comentado choque del Pizjuán, otros tres coliseos del fútbol mundial se abren esta noche para buscar a los primeros […]
#4 Alex, el del Fenerbahçe » Diarios de Futbol dijo,
5 Marzo 2008 2:05 am
[…] Álex. Simplemente Álex. Sin apellidos, sin apelativos, sin mayor complejidad, Álex. Para entendernos: Álex, el del Fenerbahçe. Lección de fútbol de alto nivel la que ha ofrecido el centrocampista brasileño sobre el césped de un Ramón Sánchez Pizjuán que hacía muchos grados centígrados que había superado su punto de ebullición. El éxito le llega quizá algo tarde, pero… menudo éxito. Su templanza en los momentos críticos, su habilidad para dar siempre el pase en el sentido apropiado y su capacitación para liderar a un equipo sin nombres pero con hombres, ha echado por tierra el sueño sevillista de alcanzar los cuartos de final de la Liga de Campeones. […]