Previo ida de los octavos de la Champions (martes)
Liverpool-Inter. Junto al Roma-Madrid, el choque de Anfield es seguramente el enfrentamiento más atractivo de la jornada, quizá no tanto por el juego que suelen desplegar los dos contendientes como por el brillo que desprenden sus escudos. Ambos conjuntos se concentrarán al máximo en esta eliminatoria por razones bien distintas: los locales, porque la máxima competición continental es la única tabla de salvación de una temporada que se prometía muy feliz y que puede acabar en grave fracaso con Benítez abandonando el club; los neriazzurri, en cambio, la afrontan con la tranquilidad que les da su superioridad en el Calcio, donde su fútbol, combinación de émbolos y yunque, no ha encontrado rival en el último bienio. Respecto del desastre copero del fin de semana, los reds recuperan como titulares a Steven Gerrard y Fernando Torres, cuya suplencia contra el Barnsley ha desatado un alud de críticas hacia Rafa en las Islas. En el Inter viven bajo el embrujo que ha causado la aparición del joven Balotelli, sensación de la cantera, aunque mucho más importante es la vuelta de Zlatan Ibrahimovic tras un partido de sanción. Ambos conjuntos no se ven las caras en Copa de Europa desde hace más de cuarenta años, cuando Mazzola y compañía remontaron en la vuelta la renta de dos goles que traían los pupilos del mítico Shankly. Aquella vez, los italianos acabaron consiguiendo el trofeo. ¿Se repetirá la historia?
Schalke 04-Oporto. Vuelven por primera vez los portugueses a Gelsenkirchen desde aquel día de mayo de 2004 en que conquistaron allí su segunda Copa de Europa. Enfrente se encontrarán con un Schalke crecido, que ha recuperado –a pesar de su reciente derrota ante el Wolfsburgo- el ritmo que el año pasado le dejó a una pulgada del título. Los de Slomka sufren la sensible baja del lateral Pander, sensación de esta temporada y vital en el poderoso juego a balón parado del null-vier. Los lusos, por su parte, llegan casi con su equipo de gala, con diez puntos de ventaja sobre el Benfica en la Superliga, su goleador Lisandro López consagrándose entre los mejores killers del continente, y el finísimo Quaresma pidiendo a gritos su salto a un equipo más grande. Eliminatoria a priori con pronóstico ibérico, donde seguramente las posibilidades de los teutones pasen por el maravilloso ambiente que siempre se crea en el AufSchalke. Si no deciden la eliminatoria allí, será difícil que la saquen adelante en Portugal, pues seguramente en la actualidad el Oporto está un punto por encima en cuanto a juego.
Olympiakos-Chelsea. El enfrentamiento más desequilibrado del día es el que tendrá lugar en el Karaiskakis del Pireo. El Olympiakos, clasificado en un grupo bastante complicado, afronta el desafío con la ilusión del novato, aunque no hay que olvidar que es su segunda presencia en la fase decisiva de la Champions League. Parece segura la presencia tanto del argentino Belluschi –para quien esta eliminatoria supone una oportunidad única de mostrarse en Europa- como del goleador Lua Lua, ambos con molestias durante la semana. El Chelsea recupera a Essien y Drogba tras su participación en la CAN y a su capitán John Terry tras una larga lesión, y presentará por tanto un aspecto más temible si cabe que el de las últimas jornadas. El equipo londinense no está haciendo mucho ruido en una campaña monopolizada mediáticamente por Arsenal y Manchester, pero está vivo en Copa, ha llegado a la final de la Carling y se encuentra a sólo ocho puntos de los gunners en la Premier. Discreto a la par que efectivo el trabajo de Avram Grant, quien de momento hace comernos nuestras palabras a todos los que profetizamos un apocalipsis post-Mourinho.
Secciones: Liga de Campeones
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