
En 1961 tuvo lugar uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de África. En ese año, en la República Democrática del Congo, Patrice Lumumba, una de las figuras clave en el proceso de descolonización del continente africano, es destituido de su cargo de Primer Ministro y, a los pocos meses, ejecutado. El responsable, Joseph-Desiré Mobutu (apoyado por los gobiernos belga y estadounidense), instauró una feroz dictadura en el país, cambiando el nombre del mismo por el de Zaire y el suyo propio por aquel con el que pasaría a la historia como uno de dirigentes más terribles que han gobernado en un país africano: Mobutu Sese Seko.
Su cruel reinado, que duró más de treinta años (desde 1965 hasta 1997), finalizó con el alzamiento del líder rebelde Laurent Kabila, quien instauró otra dictadura aún peor que la de Mobutu. Pero no duraría en el cargo tanto como su predecesor, ya que tras cuatro años de duro gobierno, fue asesinado. Finalmente, y tras varios años de interminables guerras, en 2006 se celebraron, por fin, las segundas elecciones democráticas en la historia del país (las primeras fueron las de 1961) tras su independencia y la calma, aunque tensa y permanentemente amenazada, regresó a la nación africana.
Toda esta historia, resumida muy brevemente en dos párrafos -estos más de cuarenta años darían lugar a varios libros- sirve para poner en antecedentes lo que hace unos días, en un post de Dadan Narval sobre los ausentes de la próxima Copa África, uno de nuestros comentaristas, tubilando, nos apuntaba: la gran cantidad de jugadores que, habiendo nacido en la República Democrática del Congo (Zaire), emigraron a Europa siendo casi unos niños y decidieron defender la camiseta de su país de acogida. Los nombres que apuntaba (Makelele, Makukula, Musampa) son bastante llamativos pero, con una pequeña “labor de investigación”, uno se da cuenta de que no es un hecho aislado, sino que esos nombres son la punta del iceberg de una sangría brutal. Sangría que tiene su origen en las feroces dictaduras impuestas por Mobutu Sese Seko primero y Laurent Kabila después y, por supuesto, en los posteriores conflictos que obligaron a decenas de miles de congoleños a emigrar a otros países africanos y, sobre todo a Europa. No es casualidad que gran parte de los futbolistas que hoy podrían defender a su tierra legaran a su país de acogida a una temprana edad, en la mayor parte de los casos en compañía de sus padres, los cuales huían de la dictadura o la guerra posterior.
Los Leopardos, como apuntaba Dadan, no se clasificaron para la presente edición de la Copa África a pesar de contar con una selección más que interesante con hombres como Shabani Nonda, Lomana LuaLua, Tresor Mputu o el resto de jugadores que apuntaba nuestro compañero. Sin embargo, no cabe duda que si hubiesen contado, no ya con la totalidad de los nombres que señalamos a continuación, sino simplemente con la mitad de ellos, no sólo no habrían faltado a la cita sino que seguramente serían claros favoritos para el triunfo final.
Steve Mandanda. Guardameta propiedad del Le Havre, pero actualmente cedido al Olympique de Marsella con el que ha disputado la Liga de Campeones, es uno de los porteros con más futuro del continente africano. De tan sólo 22 años, y a pesar de haber nacido en Kinshasa (capital de la República Democrática del Congo), ha sido ya internacional sub-21 por Francia en 17 ocasiones y, si su progresión sigue por buen camino, será en poco tiempo una alternativa a los Landreau o Frey. De hecho, ya ha formado parte de una de las preselecciones realizadas por Raymond Doménech para esta temporada.
José Bosingwa. Jugador del Oporto, nació también en la capital del Congo hace 25 años, pero se trasladó a muy temprana edad a Portugal e ingresó en el Freamunde. Más tarde llegó al Boavista, con el que debutó en la Superliga portuguesa y, tras sólo dos años, José Mourinho se lo llevó a su equipo. Comenzó su carrera como lateral derecho, e incluso como central marcador, aunque su potencia y velocidad han hecho que, poco a poco, haya adelantado su posición hasta el medio campo. Ha sido internacional ya en varias ocasiones con Portugal y su nombre ha sonado para, entre otros, Atlético de Madrid, Manchester United, Sevilla o Tottenham.
Anthony Vanden Borre. Lateral derecho nacionalizado belga, actualmente actúa en la Florentina, club al que llegó este verano procedente del Anderlecht, donde se dio a conocer. Nació en Lakisi, una ciudad al sur del Congo hace 20 años y que fue también lugar de nacimiento de Laurent Kabila pero, tras llegar con su familia a Bélgica muy joven, ha sido ya internacional en 17 ocasiones con los diablos rojos. Vanden Borre, que puede actuar también como defensa central, en incluso en el centro del campo, es una de las grandes esperanzas del combinado belga para los próximos años.
Claude Makélélé. Poco más se puede decir del medio centro del Chelsea que no se haya dicho ya. Pieza clave tanto en el Real Madrid hasta su salida del club y, posteriormente, en el club londinense, fue pieza básica también en la selección francesa que llegó a la final del pasado Mundial de Alemania. Llegó a Francia con cuatro años procedente de Kinshasa y, con 22 años, debutó con la selección gala.
Fabrice Muamba. Centrocampista del Birmingham City, nació en Kinshasa en 1988 pero a los seis años abandonó su país de origen con su padre y recaló en Inglaterra buscando asilo político, en cual les fue concedido. Pronto ingresó en la academia del Arsenal pero, tras varios años en los que apenas contó con oportunidades, fue cedido al Birmingham la temporada pasada, con el que realizó un gran campeonato llegando incluso a ser comparado con el francés Vieira propiciando que, este mismo verano, los blues se hicieran definitivamente con sus servicios por cuatro millones de libras (unos seis millones de euros). Por ello, Muamba se ha convertido en pieza básica del equipo y ya ha sido llamado en varias ocasiones por la selección sub-21 inglesa.
Gaby Mudingayi. Jugador del Lazio, llegó al equipo de la capital italiana hace dos temporadas procedente del Torino. Anteriormente se había dado a conocer en el Gent, donde permaneció tres temporadas en el primer equipo a un buen nivel como medio centro de corte defensivo. Nacido también en la capital congoleña, Mudingayi emigró muy joven a Bélgica y, pronto llamó la atención del seleccionador sub-21, disputando el europeo de la categoría celebrado en 2004. Ya en 2003 llegó su debut con la selección absoluta belga con la que únicamente ha disputado siete encuentros. Es ya un indiscutible para Delio Rossi ya que aporta trabajo y fuerza al medio campo, no exentos de un buen manejo del balón.
Émile y Mbo Mpenza. Se esperaba mucho de los hermanos Mpenza en Bélgica. Sin embargo ni Mbo, el mayor (natural de Kinshasa) ni el menor, Émile (nacido ya en terreno belga), llegaron nunca a cumplir las altas expectativas que de ellos se tenían. Ambos siguieron una carera paralela hasta que destacaron en el Standard de Lieja y llamaron la atención de la Europa futbolística. En 1999 Émile fichó por el Schalke 04 mientras que su hermano, al año siguiente, lo hizo por el Sporting de Lisboa. El rendimiento de ambos, a nivel de clubes, nunca llegó a despuntar fuera de Bélgica. Ahora, Mbo juega en el Manchester City tras actuar incluso en Qatar, y su hermano en el Anderlecht. Ambos jugaron con los diablos rojos el mundial de Francia 1998 mientras que sólo Mbo hizo lo propio en Corea y Japón.
Péguy Luyindula. Nacido en Kinshasa hace 28 años, llegó a completar buenas campañas con Strasburgo y Lyon hasta que, con su fichaje por el Marsella, comenzó su cuesta abajo. Fue cedido a Auxerre y Levante, donde apenas permaneció media temporada con más pena que gloria. Ahora, el prometedor delantero que se atisbaba en Gerlain apura sus goles en un Paris Saint Germain muy necesitado de ellos.
Blaise Nkufo. Veterano goleador del Twente, antes de recalar en Holanda llegó muy joven a Suiza procedente de Kinshasa y peregrinó por multitud de equipos de su país de adopción, incluyendo dos etapas en el Lugano, dos en el Grashoppers y otras dos en el Lausanne, además del Echallens, el Yverdon-Sport y el Lucerna. Tras tantos años en el país helvético, le fue concedida la nacionalidad suiza y pronto debutó con la selección. Nkufo ha disputado ya trece encuentros con el once de Köbi Kuhn en los que ha anotado dos goles.
Ariza Makukula. Propiedad del Sevilla, aunque cedido esta temporada al Marítimo, las continuas lesiones que el ariete congoleño (nacido en Kinshasa) ha sufrido en los últimos años le privaron de un puesto de titular en la capital hispalense tras su paso por Salamanca, Leganés, Nantes y Valladolid. Esta temporada, sin embargo, ha conseguido resarcirse logrando la internacionalidad con Portugal, e incluso anotando un gol en su debut.
A estos nombres podríamos incluso sumar aquellos jugadores que, aunque nacieron en territorio europeo, son descendientes directos de congoleños y, al igual que hizo Kanouté al renunciar a Francia y decantarse por Malí, podrían haber elegido representar al país de sus padres. Es el caso de Vincent Kompany (Hamburgo), Rio Mavuba (Villarreal), Charles N’Zogbia (Newcastle), Matt Moussilou (Niza, cedido al Al-Arabi) o Mohammed Tchité (Racing de Santander).
Nadie sabe lo que un once que incluyera aunque solo fuera a una parte de los jugadores arriba citados podría haber hecho en esta Copa África, o incluso en Alemania 2006. Nadie sabe si uno de estos hombres, representando al país que le vio nacer en un mundial de fútbol, habría podido cumplir el sueño de Dadan Narval. Aquel en el que veía, posiblemente a Makukula, o a Luyindula, o a Mudingayi, anotar el gol de su vida y dedicárselo, sí, a Patrice Lumumba. Ese día, por ahora, deberá esperar.
Wikipedia | República Democrática del Congo



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#1 Ramon dijo,
20 Enero 2008 6:28 pm
Impresionante entrada, enhorabuena.
Vote:#2 Dadan Narval dijo,
20 Enero 2008 7:56 pm
Lo mismo digo, y gracias por acordarte de mi sueño… algún día, Enrique, algún día sucederá.
Vote:Lo de Lumumba fue terrible. Creo que es una de las historias más trágicas qeu conozco. No sólo el hecho de que lo asesinaran, sino cómo lo asesinaron y los discursos que en Bélgica ha habido siempre en torno a ello.
#3 NIPO dijo,
20 Enero 2008 7:56 pm
Brutal!
Vote:#4 podolski dijo,
21 Enero 2008 2:29 pm
menuda seleccion tendria ahora mismo el Congo seria una seria aspirante al titulo africano y un buen competidor en el ambito mundial!
Vote:#5 tubilando dijo,
21 Enero 2008 8:45 pm
Zaire se clasificó para el Mundial-74, y, además, ganó la Copa de Africa. Mobutu prometió el oro y el moro a los jugadores, mimándolos cual padre consentidor. Pero tras el 9-0 de Yugoslavia en el segundo partido, las cosas cambiaron; no estoy seguro, pero parece que tras en campeonato, decretó la disolución del equipo nacional. Todas las promesas cayeron en saco roto, y los jugadores, por supuesto, no vieron nada de lo prometido, cayendo en el olvido. Todo fue fruto del capricho del dictador, que cuando se aburrió del juguete, no quiso saber nada de él.
Mobutu también utilizó el boxeo, con la organización de la pelea entre Mohammed Ali (“negro bueno”) y George Foreman (“negro malo”), también en 1974, un combate histórico del que hay una película, “Cuando éramos reyes”. De este film son las imágenes de un anuncio de Zidane, en el que corre por una carretera entrenándose con Mohammed Ali.
Vote:#6 Ramón Flores dijo,
22 Enero 2008 11:19 am
Por cierto, Mavuba al Lille.
#7 chimoeneas dijo,
23 Enero 2008 12:55 am
impresionante el artículo. no sabía que había tantos jugadores formalmente congoleños tan buenos. realmente congo es la selección y el país perdidos.
(impactante también la camiseta de zaire en el mundial…)
Vote:#8 Ernst dijo,
23 Enero 2008 1:12 am
Pues quedense con el nombre de un futuro crack congoleño, Kifuta Kiala.
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