Los partidos del año: un clásico para la posteridad
No podÃamos terminar nuestro repaso de partidos del año sin darnos una vuelta por el recuerdo del gran clásico que se disputó en Marzo en el Camp Nou. Quizá hubiera habido que mencionar la gran eliminatoria Milan-Manchester, o la goleada imposible en el derby de La Plata, pero en ningún caso debÃa quedarse fuera el mayor choque de trenes que se recuerda en mucho tiempo entre los grandes por antonomasia del fútbol español. Fue un partido que lo tuvo todo: goles, ocasiones a mansalva, tensión, jugadores que se consagraron y alguno que se condenó, importancia en el momento y en el largo plazo, polémica… lo más de lo más.
Y sin embargo, a priori pintaba como un clásico descafeinado. Ambos equipos llegaban a la cita cabizbajos, recién eliminados de la Champions, más dolorido quizá el Madrid por el ridÃculo del Allianz Arena que un Barcelona que ya sabÃa de la dificultad de remontar en un santuario como Anfield –donde a pesar de todo sacó un triunfo y mantuvo la virginidad de su equipación fluorescente-. Los blancos, que venÃan de dos meses de calvario deportivo y una crisis institucional sin precedentes, acudÃan al feudo rival como MarÃa Estuardo al encuentro con el verdugo: a cinco puntos de la cabeza, con Capello virtualmente fuera y a un centÃmetro de mandar la temporada a la basura. Los anfitriones, por su parte, percibÃan cada vez más el curso como una travesÃa del desierto, donde los triunfos no se celebraban sino que se daban por hechos, y los tÃtulos se descontaban más que se perdÃan.
Asà comparecieron los dos contendientes, presentando además el Madrid una alineación sorprendente, en las antipodas del capellismo más ortodoxo: tres delanteros y dos medios creativos con un sólo pivote defensivo como escudo; mientras, Rijkaard confió en la mágica triada REM, a pesar de que Eto’o aún andaba algo renqueante, y el famoso centro del campo con los tres bajitos, Deco-Xavi-Iniesta, que nunca acabó de asentarse. Alineaciones livianas y esperanzadoras, en cualquier caso, para los amantes del fútbol de ataque.
Las hostilidades se rompieron en cuanto Undiano señaló el inicio. Casi sin tiempo para que los espectadores se sentasen, un sorprendentemente solo Guti abrÃa a izquierda para la entrada de HiguaÃn que centraba un balón raso para que Van Nistelrooy empalara desde la frontal el 0-1. Primer gol en años del holandés desde fuera del área en muchos años, los pronósticos por los aires y la sensación de que por la banda de Oleguer podÃan ocurrir cosas.
Reaccionó el Barcelona de inmediato, con la casta del campeón, primero con un excepcional desmarque de Eto’o que recibió el balón en boca de gol pero no pudo superar en el mano a mano a Casillas, y después con una jugada de rebotes que el camerunés acabó transformando en sensacional asistencia a Messi, inapelable. Pero el empate sólo duró un minuto, lo que tardó Oleguer en derribar a Guti en el área y Van Nistelrooy en transformar la pena máxima. El partido no es que fuera un volcán, es que era Krakatoa.
Tras ese primer cuarto de hora que nadie imaginaba, empezó por fin a jugarse un partido algo más ortodoxo. El Barça comenzó a controlar el partido, amparado en el buen toque de Xavi y sobre todo de Iniesta, y muy especialmente en los desmarques de Eto’o. El camerunés lee a la perfección las basculaciones de la defensa blanca, muy preocupada por Messi, y suyas son las mejores oportunidades: primero otro mano a mano con Iker, después un disparo flojo, y finalmente la vertiginosa jugada que La Pulga acaba convirtiendo en el empate. El Barcelona recoge el premio a su mejor interpretación del juego, pero va a pagar muy caro un grave error táctico: el espacio entre Xavi y Oleguer, en el que se mete Guti y donde el de Torrejón recibe con peligro cada vez que roba el Madrid y Gago consigue sacar limpio el balón. En una de estas ocasiones, el canterano, obligado a salir a mar abierto, derriba al argentino y se gana la expulsión. Otro partido para el segundo tiempo.
El Barcelona sale en el reanudación con Sylvinho en lugar de Eto’o, y añadido esto a que Iniesta ejercerá durante muchos minutos de lateral y a la nula influencia de Deco en el choque, el ataque catalán desaparece. El Madrid empieza a llegar en oleadas, HiguaÃn aparece por todas partes, y sólo una gran noche de Valdés y quizá los mejores minutos de Thuram como azulgrana impiden que el partido quede resuelto mediada la segunda parte. No resuelve Van Nistelrooy el mano a mano, tampoco el Pipita en un buen disparo desde dentro del área, desperdicia el Madrid contragolpes de cuatro contra tres… pero el gol tiene que acabar llegando, por pura lógica, y lo hace vÃa un cabezazo de Sergio Ramos, quien por cierto ya le ha ganado unos cuantos partidos a su equipo de este modo.
Es el punto de inflexión. Demasiado seguro en su superioridad, el equipo blanco da un paso atrás, y con él otorga un último aliento vital a un equipo azulgrana que estaba con un pie en la tumba. Y por ese resquicio se coló Messi para, en el último minuto, acabar de esculpir su nombre a fuego en la historia de los clásicos con un gol vertiginoso, ardiente, indefendible. Se abrazaron los jugadores del Barça y respiró el Camp Nou, pero lo ocurrido fue semilla de resurrección para el Madrid, que no pararÃa de crecer a partir de entonces. El consuelo del Barça, la confirmación de que el gran genio del futuro, si las lesiones lo permiten, viste de azulgrana. Que no es poco.
Secciones: La Liga, Real Madrid, Barcelona, Historia


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#1 dimage dijo,
9 Enero 2008 12:32 am
puffff pedazo partido fue este, impresionante!!! viva la liga española
#2 eklod dijo,
9 Enero 2008 12:57 am
El partido donde el madrid robo una liga.
Vaya penalty de diarra y vaya patada de ramos que se queda sin roja.
#3 Miguel Gutiérrez dijo,
9 Enero 2008 2:52 am
Asà se escribe la historia.
#4 Manuelinho eF dijo,
9 Enero 2008 6:26 am
El penal de Diarra es espectacular
#5 Ramón Flores dijo,
9 Enero 2008 7:52 am
De cuatro comentarios, dos sobre el penalty de Diarra. Pues qué bien.
#6 tony dijo,
9 Enero 2008 3:35 pm
bueno, es que es que el penalty es de libro. Y el patadon a ronnie tambien.. pero bueno, al cesar lo que es del cesar, el madrid gano la liga y punto. Fue por este partido si, y por el del betis, el del español, y por tantos otros que no conseguimos ganar..
#7 Jordi dijo,
10 Enero 2008 4:49 am
Hay tantos comentarios sobre el penalty de Diarra y la patada de Sergio Ramos porque es lo que le falta a la crónica. Los arbitrajes que el Barça sufrió en la segunda vuelta también fueron decisivos para decantar el campeonato (permisividad general sobre Messi, el doble criterio en el Barça - Madrid, lo mismo en el Pizjuán, el intento de atraco en casa contra el Getafe a dos jornadas del final). Lo que no quita que ante todo el Barça deba culparse a sà mismo por perder la liga, porque hizo demasiadas tonterÃas y cometió demasiados errores.
#8 anonimo dijo,
10 Enero 2008 12:41 pm
jejeje, todavÃa escuece!!! simplemente por eso la mejor liga que mas he disfrutado, ver la cara que se les quedó a los del barça no tiene precio