Esta es la primera de una serie de cinco entradas sobre los mejores partidos del año 2007: Final de la Copa de la UEFA 2006-2007 Espanyol-Sevilla.
La última final de la UEFA tuvo protagonistas españoles: Sevilla y Espanyol. Ambos equipos llegaron a la cita europea en Hampden Park, la casa deportiva del Queen’s Park FC, después de una trayectoria casi inmaculada, sobre todo el club catalán que llegó a la gran final sin haber perdido ni un sólo partido en las fases previas. En el recuerdo queda Antonio Puerta, esta será siempre una de las finales ganadas con su Sevilla del alma, por las que su hijo nacido después de su muerte deberá sentirse orgulloso y feliz. Su padre fue rey de reyes en esa banda izquierda sevillista.
El Sevilla, tras la clasificación en un grupo inicial con AZ Alkmaar, Sporting de Braga, Slovan Liberec y Grasshopper, eliminó sucesivamente a Steaua de Bucarest, Shaktar Donetsk, Tottenham y Osasuna. En algunos momentos pasó apuros para seguir dentro de la competición. El milagroso gol de Andrés Palop en el estadio RSK Olympiyskiy dio oxígeno a un equipo casi eliminado en el frío ucraniano de Donetsk, que facilitó la prórroga y el pase después del gol de Chevantón.
El Espanyol no tuvo tantas dificultades. Tras el pase en el grupo F ante Ajax, Zulte Warengem, Sparta de Praga y Austria de Viena, los pericos eliminaron a Livorno, Maccabi Haifa, Benfica y Werder. Durante su trayectoria europea se dieron resultados meritorios como en Bremen, con una victoria a domicilio por 1-2 ante uno de los clubes alemanes con mayor poder ofensivo. Los chicos de Ernesto Valverde merecieron la clasificación y la oportunidad de hacer historia con su primer título europeo.
La gran final fue un homenaje al fútbol intenso, orgulloso, entretenido, de idas y venidas constantes, firme, físico… una obra de arte en movimiento. Un partido de viejos conocidos domésticos, medidos entre sí de cabeza a rabo. Un combate boxístico con puños de gran peso, un intercambio de golpes sin miedo a la lona. Una verdadera rara avis dentro del resultado habitual en una final europea, donde el respeto al rival y al KO definitivo se imponen normalmente.
En el once de Juande Ramos, con el escudo del Sevilla en el pecho, estaba Antonio Puerta. Chico de la cantera de Nervión, extrovertido, profesional, una zurda llamativa que había merecido el interés de algunos grandes clubes como el Real Madrid. Ese partido lo llevó a confirmar una vez más su asentamiento definitivo dentro de un equipo con una competencia deportiva sobresaliente. Una Copa del Rey, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa y dos Copas de la UEFA. Dos años llenos de triunfos.
28 de agosto de 2007. Sánchez Pizjuán. Sevilla-Getafe. Antonio Puerta se desploma durante un instante del encuentro, pierde el conocimiento, se recupera y abandona el campo en compañía del médico del Sevilla. Durante su estancia en el vestuario padece varias paradas cardiorespiratorias, por lo que es trasladado a un hospital donde entra en coma. Tras horas de agonía, fallece en acto de servicio. Como los buenos soldados. Esto no servirá nunca de nada, pero prefiero recordarle ahí, sobre el césped, con la camiseta de su Sevilla del alma, con su escudo en el pecho. Lo demás es mierda para enfermos.
En la noche de Glasgow nadie pensaba que tres meses más tarde Antonio no estaría entre ellos. Adriano (min. 18) y Kanouté (min. 105) por parte del Sevilla y Riera (min. 28) y Jonatas (min. 116) por parte del Espanyol dieron forma con sus goles a un trabajo colectivo casi perfecto por ambas plantillas. Los 90 minutos reglamentarios más los 30′ de la prórroga no deshicieron el empate, por lo que la tanda de penaltis se convirtió en la solución final. El campeón lo sería desde los 11 metros.
Andrés Palop, el héroe de Donetsk, compareció también en Hampden Park con tres paradas decisivas. Ante Torrejón confirmó su instinto asesino ante el lanzador, su carrera ganadora hacia el horizonte, con sus compañeros persiguiendo la figura del gladiador vencedor, del ganador victorioso, de la figura momentánea de un trabajo de meses eternos… Poco más tarde, la vida nos recordó que el mundo está lleno de ganadores que no ganan todas sus batallas. Antonio Puerta perdió una de esas que permanecen en el recuerdo de los demás. En ese recuerdo seguirá vivo, jugando al fútbol por esa banda izquierda de Nervión.
- Goles de la final de la Copa de la UEFA 2006-2007:
- Tanda de penaltis:

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#1 Leandro Maia dijo,
31 Diciembre 2007 11:54 am
Brasileños baten palmas para los argentinos .
vejam:www.youtube.com/watch?v=1t9xTIgX9sw
Fui……….
Leandro Maia
San Pablo-Brasil
#2 Juan F. Cía dijo,
31 Diciembre 2007 12:19 pm
Cierto NIPO. Corregido.
#3 Ramón Flores dijo,
31 Diciembre 2007 1:02 pm
En realidad, no es el campo del Queen’s Park Rangers (que es de Londres), sino del Queen’s Park FC, el que fuera el club amateur por excelencia.
Saludos.
#4 Thom Yorke dijo,
31 Diciembre 2007 2:15 pm
Te me has adelantado Ramón. Efectivamente el partido fué el Glasgow y el QPR es londinense.
Bonito post, Cía, recordando al futbolista del año y al equipo del año. Nunca te olvidamos ANTONIO
#5 Ro dijo,
31 Diciembre 2007 2:22 pm
Precioso artículo. Gran final la vivida entre los 2 equipos españoles. Apasionante hasta el último mínuto. Enorme rival el Espanyol.
Lo que este año hemos vivido los sevillistas es horrible y maravilloso, ha sido un año con sensaciones y sentimientos contradictorios. De la alegría desbordada por los títulos y éxitos a la pesadilla y la enorme tristeza por la desaparición de Antonio. Sin lugar a dudas cambiariamos cada uno de esos títulos porque Antonio siguiese corriendo la banda izquierda junto a nosotros. Pero en Nervión siempre estará, en el recuerdo y en el corazón de cada uno de los sevillistas y de los que sintieron su fallecimiento.
Antonio PUERTA, ETERNO 16
#6 Leandro Maia dijo,
31 Diciembre 2007 3:07 pm
[Editado por autobombo]
#7 A propósito del Sevilla… » Diarios de Futbol dijo,
25 Febrero 2008 8:11 pm
[...] la muerte de Antonio Puerta, el Sevilla se perdió dentro de una habitación oscura sin ventanas. La marcha de Juande Ramos no [...]