Tienda DDF

El diálogo en la labor del entrenador

hablando.jpgLa jornada pasada se dio un hecho que la prensa tildó de insólito. Dados los malos resultados del equipo, el nuevo entrenador del Levante, el italiano Gianni De Biasi, optó por preguntar a sus jugadores qué once pondrían ellos en liza en el partido ante el Almería. Lo hizo a modo de encuesta anónima. Cada jugador escribió su once ideal en un folio. Considerando todas las propuestas sobre la mesa, De Biasi eligió quiénes jugarían de inicio. El partido supuso la primera victoria del Levante en esta temporada, además, incontestable: 3-0.

El caso ha sorprendido en el mundo del fútbol español. Al parecer, no es muy común que un entrenador tenga en cuenta las sugerencias de sus jugadores a la hora de establecer las tácticas de juego y los hombres que las llevarán a la práctica. Lo habitual, parece desprenderse de la sorpresa que lo realizado por De Biasi ha producido, es que el entrenador no cuente con las opiniones y sugerencias de sus jugadores a la hora de desempeñar su trabajo.

Sin embargo, a mí esto me parece terriblemente extraño. Quiero suponer que en realidad lo realizado por De Biasi no es tan inhabitual. Cualquier profesional que en el desarrollo de su labor tenga que gestionar equipos de trabajo –y, en puridad, un equipo de fútbol es eso mismo-, debe tener en cuenta, si quiere llevar a buen puerto al grupo, las opiniones de cada uno de los miembros sobre el conjunto, y viceversa. De hecho, una de las claves del lo que se llama hoy “liderazgo” –palabra fea donde las haya, por cierto- es precisamente la de que quienes están bajo tu cargo no te entiendan como un “jefe”, cuyas directrices hay que acatar sin posibilidad ninguna de diálogo sobre las mismas, sino transmitir la sensación de que toda decisión es fruto de un libre intercambio de ideas dentro del grupo. Es más, si se actúa unidireccionalmente, esto es, dando “órdenes”, a la larga es más que probable que el grupo de personas a tu cargo terminen por entender tus decisiones como imposiciones caprichosas y que, consecuentemente, tu posición quede en entredicho.

Supongo que este tipo de cuestiones serán más o menos del conocimiento de los entrenadores de fútbol, en la medida en que pueden ayudar a un mejor desarrollo de sus funciones. Por ejemplo, si un entrenador yugoslavo llega a un equipo español del que hasta hace unos días solo tenía referencias lejanas, avanzaría mucho en su conocimiento de quienes van a ser sus pupilos si les pregunta en las primeras sesiones cosas como si les gusta jugar más abiertos o más cerrados, si se sienten cómodos con una defensa con dos o tres centrales o en qué posición les gustaría desenvolverse a cada uno.

Ante una dinámica negativa de resultados, cualquier entrenador, creo, debería hacer el mismo planteamiento. Preguntar a sus subordinados, los jugadores, qué creen que falla, qué cambiarían, cómo creen que rendirían más y mejor.

Pero también es posible, conociendo un poco la imagen que muchos entrenadores tienen de sus futbolistas, que algunos opten por la imposición sin más de un criterio propio. Así se entendería, por ejemplo, casos los de un equipo con mimbres ofensivos que termina defendiéndose partido sí y otro también bajo el larguero o los tan habituales y muchas veces incomprensibles cambios de posición a los que muchos entrenadores obligan a determinados jugadores, que se ven forzados a malvivir lejos de los puestos del campo donde disfrutan.

No lo sé a ciencia cierta, porque en la mayoría de las ocasiones este tipo de cuestiones quedan dentro del vestuario, pero si, efectivamente, el modo habitual de gestionar las plantillas por parte de los entrenadores, es al más puro estilo cacique, poco, muy poco dirá esto a favor de una figura tan cuestionada como la del entrenador. Sobre todo en lo referente a la imagen que transmite el entrenador de las personas a las que le toca dirigir, a quienes, en el caso de que realmente se funcione así, trata como inertes fichas de un tablero de ajedrez.

Trackback

Secciones: Debates, Levante

Valora esta noticia: 3 Votes | Average: 5 out of 53 Votes | Average: 5 out of 53 Votes | Average: 5 out of 53 Votes | Average: 5 out of 53 Votes | Average: 5 out of 5 (5.0, 3 votos)
Actualizando... Actualizando...

« La necesidad de asegurarse a Bojan | ¿El peor partido del Barça? »

Noticias relacionadas

9 Comentarios »

  1. #1  mourinho  dijo,

    10 Noviembre 2007 2:36 pm

    @ Dadan
    Mira, te doy mi opinión como entrenador que soy.
    Cada ‘coach’ tiene su estilo y no creo que deba cambiar porque a los jugadores les guste jugar más o menos abiertos, de hecho si el Levante intenta jugar como el Barça de Cruyff lo normal es que reciba 5 o 6 goles por partido.
    Yo me quedaría en un termino medio, ni hay que hacer las cosas según digan los jugadores (al fin y al cabo, los jugadores, jugadores son y si están ahí es por saber jugar, no saber dirigir un equipo) ni se debe tratar de ordenar y sacar el látigo porque sí.
    Hay que respetar a los jugadores, dialogar, ser natural, que no te vean ‘como el cabrón que decide si me pone o no’, y lo que hay que hacer es CONVENCER. Convencer a los jugadores de que tú idea es por algo, darles respuestas y hacerles creer que son los mejores del mundo.

    Un saludo, Dadan.

  2. #2  José David López  dijo,

    10 Noviembre 2007 3:07 pm

    Muy buen posr Dadán, te felicito por ello.

    Yo dejo mi humilde opinión pero soy de los que siempre creen que el fútbol es un estado de ánimo total y que cualquier equipo puede ganar a otro infinitamente superior si llega con la moral alta. Por eso alabo que un técnico sepa sacar esa ‘extra’ de motivación y energía mental a sus jugadores y no me parece demasiado extraño la idea de Bi Biasi.

    Eso sí, también tengo en cuenta que el italiano se ‘lava’ las manos, en parte, si las cosas van mal. Deberá pensar que peor que iban no podían estar…

  3. #3  Dadan Narval  dijo,

    10 Noviembre 2007 4:01 pm

    Mourinho,
    Claro qeu cada entrenador tiene su estilo y su manera de dirigir un equipo. Pero cuando llega a uno nuevo, con nuevas mimbres, tendrá que tener en cuenta los materiales con los que tiene que edificar la nueva casa, ¿no?. Yo, de todas maneras, me refería más a que por los discursos de algunos parece que no se tendría que considerar lo que el jugador opina sobre sí mismo (sus aptitudes) y el grupo. Creo que para sacar un conjunto de personas adelante en un trabajo grupal, saber de sus necesidades y potencialidades es fundamental.

    José David,
    Gracias. Pero no creo que el italiano se lave las manos. Todo lo contrario. Pedir opiniones a tus jugadores para después elegir tú no te exime de responsabilidad. Pero quizá sí justifica mejor cara al grupo esas decisiones.

  4. #4  UN CULÉ DE ALBACETE  dijo,

    10 Noviembre 2007 8:00 pm

    Claro, asi tambien me pondria yo de entrenador, preguntaria a mis jugadores que alineacion debo de sacar y si sale mal le echo las culpas a ellos. Venga hombre, para eso no hace falta pagar lo que cobra el tal De Biasi ese (que no sera mucho comparado con el mercado del futbol actualmente pero seguro que todos los que leemos esto si).
    VISCA EL BARÇA Y VISCA ALBACETE

  5. #5  sportmaniacos.com  dijo,

    10 Noviembre 2007 9:02 pm

    El diálogo en la labor del entrenador…

    Este post fue agregado a sportmaniacos.com para su votacin. Votalo!…

  6. #6  caligula  dijo,

    10 Noviembre 2007 9:47 pm

    Esto salió a luz antes o después del partido? Si el Levante hubiese perdido el partido, esta noticia hubiese sido pública?

  7. #7  Un_Culé  dijo,

    10 Noviembre 2007 11:02 pm

    Yo, también como entrenador, creo que uno debe adaptarse a los jugadores que tiene, variando, unas veces más y otras menos, la idea de equipo que se posea.

    Un entrenador puede creer, y puede que tenga razón, que menganito tenga unas cualidades espectaculares e idóneas para rendir en el puesto de mediocentro, pero puede que que el jugador no se sienta cómodo en esa posición, que él quiera jugar como segundo punta o como central (o lo que sea). El entrenador tiene que tragarse el orgullo y ver que, ese jugador, aunque con menos cualidades para el puesto, rinda al 85% como segundo punta, y que como mediocentro, aun teniendo las aptitudes ideales, solo lo haga al 50%.

    Y nos podemos encontrar con infinidad de casos. Centrales que dominen todas las facetas del juego que sean incapaces de entenderse sobre el césped, etc.

    De Biasi, con su idea, consiguió que los jugadores fuesen capaces de ver que sus ideas se tienen en cuenta, que no son simples muñecos y que el entrenador también es capaz de escuchar. La motivación sube. El Levante salta al césped ganando 1-0 y mete 3. El fútbol es un estado de ánimo.

  8. #8  okeimakei  dijo,

    10 Noviembre 2007 11:41 pm

    Es una solución atípica, bien utilizada y manejada por el entrenador, que además tiene que dejar bien claro que esto no es una democracia, sino una meritocracia, y por tanto, al final, por duro que sea el consenso en cuanto a que Mengano (que le cae bien a todo el equipo, y es un central con mucha técnica) debe de jugar, el entrenador debe elegir que juege Fulanito Gruñon(que las rompe todas pero es un marcador extraordinario y es la planta del equipo).

  9. #9  chimoeneas  dijo,

    11 Noviembre 2007 1:42 pm

    como todo, siempre depende de las circunstancias. cada entrenador es diferente, pero también cada equipo, que no deja de ser un conjunto de gente, lo es y muchas veces la misma solución tiene resultados muy diferentes. al final, un entrenador aparte de todos los conocimientos técnicos y tácticos tiene que ser también un buen gestor de “recursos humanos” (tan de moda).

    sobre de biasi, posiblemente el levante perderá hoy contra el valladolid y seguramente el equipo descienda sin más a segunda; pero creo que hará un trabajo muy bueno, como lo hizo con el torino.

RSS de los comentarios de este post · URI TrackBack

Di lo que piensas

Puedes usar HTML en los comentarios, recomendamos estos tags: <a href> <b> <blockquote> <br> <p> <strong> <em> <ul> <li>.
Para los enlaces: <a href="http://www.el_link.com">Texto visible</a>.
Como siempre pedimos moderación y respeto. Nos reservamos el derecho de moderar, retirar o editar los comentarios que estimemos oportuno.