Vuelve esta noche el Chelsea a Mestalla, y en la cabeza de los miles de valencianistas que abarrotarán esta noche el estadio la idea que estará presente esta noche será la de la venganza. Porque aún está muy fresca la noche de abril en que la que los londinenses llegaron a la capital del Turia con un resultado como local que en Copa de Europa es una hoja de guillotina (1-1), y en una segunda parte llena de bravura y poderío levantaron una eliminatoria que el Valencia tenía encarrilada; además, dieron el golpe de gracia al borde de la campana, donde más duele, y el sueño de una tercera final para los chés se quedó en eso, en un sueño.
El Valencia no podría soñar con mejor momento para revancha. El equipo levantino, que comenzó la temporada con Quique en medio de una tempestad y un juego más que discreto, presenta en las últimas fechas una hoja de resultados inmaculada, lo cual ha tranquilizado el ambiente. Además, los tres puntos conseguidos en Gelsenkirchen restan presión sobre el partido de esta noche, donde los ches tienen mucho más que ganar que que perder. Quique mantendrá la duda del acompañanante de Albelda en el medio hasta última hora, pues tanto Marchena como Manuel Fernandes están tocados, y es fijo en defensa Albiol, que suena para la selección. En ataque es casi seguro que Morientes acompañará a un Villa que está volviendo por sus fueros últimamente tras un comienzo de curso dubitativo, y se espera que Joaquín refrende su buen inicio de temporada en un partido de alta alcurnia.
Las señales optimistas para los seguidores chés no provienen sólo de su propio equipo, sino también del polvorín en el que halla inmerso su rival. El cese de Mourinho ha sacado la luz las inmensas fracturas que existen en el seno de los blues, tanto dentro de la propia plantilla como entre afición y directiva. En ambos casos, la mayoría de individuos se han alineado con el portugués, a quien seguramente consideran como principal responsable de la grandeza actual de su equipo. No ayudan tampoco las filtraciones que rodean al nuevo técnico Avram Grant, que no es capaz de quitarse el tufo a marioneta, y de quien parece ser que que algún componente de la plantilla ha manifestado, sotto voce, que sus métodos de entrenamiento están muy desfasados. Por si fuera poco, el equipo encadena una racha de cuatro partidos sin ganar, y Terry, fundamental en el centro de la defensa, acaba de ser operado de un pómulo y no estará en las mejores condiciones –aunque jugará provisto de una máscara-. Tampoco estará Lampard, lesionado. Así, si nos guiamos por los últimos encuentros, el centro del campo lo compondrán Makelele, Essien y Joe Cole, mientras que arriba queda la incógnita del acompañante de Shevchenko y Drogba.
Parece pues a priori una buena oportunidad para que el Valencia asegure su clasificación, pero será de todos modos un partido muy físico, duro y difícil, ante un adversario que está herido pero no muerto. Esperemos que el siguiente clavo en la tumba de Abramovich se ponga esta noche.






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