In memoriam
Sólo faltan diez minutos, y el futbolista acaba de lanzar desde la esquina. Nada más golpear, sabe ya que el lanzamiento no ha sido bueno, demasiado largo, demasiado parabólico. Ve como una cabeza roza el balón, que sale de su perspectiva tapado por un mar de camisetas blancas y encarnadas. Ya avanza dos pasos, algo decepcionado, cuando repara en que la minúscula esfera roja ha vuelto a su foco, cayendo del cielo; y sólo un segundo después, como a cámara lenta, un pie la golpea, seco, violento, incontestable. Después, el rugido.
Son los instantes más largos de su vida. Lucha contra una alegría salvaje, que le crece dentro y le posee, peor que el cansancio, envolvente y cegadora, para correr y ayudar, defender y sufrir. Aguantar. La multitud canta, gritos que le trasladan a otro lugar, otro tiempo, hablan de mandatos del cielo, de ángeles guardianes, de tiranos que caerán y gente que siempre será libre. ¿Es un sueño? A lo lejos, le parece percibir a una diminuta mujer alada, brillante como el oro, que le hace un guiño…
De pronto nuestro hombre nota un silencio sepulcral. No sabe cuánto hace que cayó sobre ellos, ignora el tiempo que lleva en los rostros de sus compañeros la expresión desencajada. Sólo tiene ojos para ese balón que ha entrado en la portería. No era una hermosa ensoñación, es la peor de las pesadillas, el empate. Y un silbido que indica que nada ha terminado, que la agonía continúa.
Lucha por despertarse; está con los suyos, en su hogar, en su templo, y siente que la fuerza regresa a él. Y con ella vienen el entusiasmo, el poder de los tres pulmones que le han llevado a ser el benjamín de la final, el espíritu arrollador que le hará inolvidable. Ve a sus rivales en el suelo, exhaustos y derruidos, casi muertos, y siente que la victoria es suya. Cuando vuelve a oír el mismo ruido sibilante, cabalga como el héroe hacia la gloria.
Nadie puede pararle ya. Y menos aún cuando la pelota bota mansa, insinuante junto al área, invitando. Es ahí cuando la alcanza tras una inverosímil carrera y en el momento de centrar ya sabe que algo ocurrir, un momento quizá inmortal: otro espíritu joven como él cayendo a tierra, un balón que se eleva, un travesaño que escupe, un rebote inverosímil. No se sorprende cuando ve al árbitro señalando con el brazo extendido; la gente cree que está dando validez al gol, pero el héroe de los dos corazones sabe que en realidad señala el camino del paraíso. Y ya está en él cuando acompaña, exultante y poderoso, a su amigo, en el camino hacia el gol postrero; entretanto los demás, con las piernas paralizadas, rotos por el esfuerzo, ven su carrera como un milagro.
Todo ha terminado, y en el mar humano, en medio del éxtasis, en el césped más venerado que jamás vio el fútbol, el jugador contempla la figura tranquila de su viejo maestro, que se le acerca sonriente, y le dice algo en voz muy baja:
“Joven, nunca jugará al fútbol mejor de lo que lo ha hecho hoy.”
Jamás olvidaría esas palabras.
(En recuerdo de Alan Ball, el más joven de los ingleses campeones del mundo, fallecido el 25 de Abril de 2007).
Sporting Heroes | Biografía de Alan Ball
Secciones: Personajes, Historia
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#1 www.salymarca.com dijo,
4 Mayo 2007 9:01 pm
In memoriam…
Sólo faltan diez minutos, y el futbolista acaba de lanzar desde la esquina. Nada más golpear, sabe ya que el lanzamiento no ha sido bueno……
#2 Giorgios Papaloukas dijo,
4 Mayo 2007 9:38 pm
Creo que Alan Ball no puede recibir mejor homenaje que éste espléndido artículo.
#3 Xals dijo,
4 Mayo 2007 9:49 pm
Sencillamente genial. Gran artículo, Ramón, sensacional. Parecía que lo estaba viendo, que yo era el mismo Alan.
Saludos.
#4 nostramorus dijo,
5 Mayo 2007 11:24 am
Joder, que preciosidad de articulo.
#5 Leon dijo,
5 Mayo 2007 1:38 pm
Muy bueno, el video y el artículo estupendo.
#6 Ramón Flores dijo,
7 Mayo 2007 10:28 am
Bueno, gracias a todos
#7 Viejos conocidos en la MLS » Diarios de Futbol dijo,
14 Noviembre 2007 6:40 pm
[…] en su carrera deportiva. Jugadores como Johan Cruyff, George Best, Jimmy Johnstone, Eusebio, Alan Ball o Gerd Müller pasaron por la, por entonces conocida como North American Soccer League en la que […]