Los duelos España-Dinamarca (IV): clasificatorio EEUU 94

Si hay algún enfrentamiento entre España y Dinamarca recordado con orgullo y pasión por el aficionado español, amén de la incontestable victoria de Querétaro, es el que enfrentó a ambas selecciones un 17 de noviembre de 1993 en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, con el Mundial de Estados Unidos, que se disputaría unos meses después, como objetivo. España y Dinamarca llegaban al último encuentro de la fase clasificatoria con posibilidades de clasificarse para el Mundial estadounidense. Tras la recordada victoria de Dublín (1-3, en aquel partido disputado un miércoles a mediodía), Irlanda, Dinamarca y la propia España llegaban a la última jornada muy apretados en la liguilla, con Dinamarca liderando con un punto de ventaja sobre Irlanda y dos sobre España, a la que ya se había impuesto en Copenhague por 1-0.

España necesitaba pues la victoria ante los daneses y, con la afición sevillana de las grandes citas detrás, todo el país se preparó para un choque de vital trascendencia (por aquel entonces no había repescas), a vida o muerte en el Pizjuán. Enfrente del rocoso equipo de Javier Clemente, la Dinamarca de Michael y Brian Laudrup, Peter Schmeichel, Kim Vilfort o Flemming Povlsen, una de las mejores selecciones danesas que uno recuerda, que no en vano venía de ser campeona de Europa un año antes en Suecia. Formó España en aquella noche para el recuerdo con la habituada guardia pretoriana de Javi Clemente, con Andoni Zubizarreta en la portería, una defensa de cinco con Ferrer, Alkorta, Nadal, Giner y Camarasa, el centro del campo con Hierro, José Mari Bakero, Goikoetxea y Luis Enrique, y la punta de ataque para Julio Salinas, que venía de hacerle dos a Irlanda en Dublín.

Aquella noche, el destino quiso contribuir de manera notable a la épica que terminaría rodeando al partido. Antes de cumplirse los diez minutos de juego, Andoni Zubizarreta se veía obligado a derribar fuera del área a un Michael Laudrup que ya enfilaba la línea de gol tras haberse deshecho de la defensa española. El derribo significó la inmediata expulsión del portero de Aretxabaleta. España se quedaba con un jugador menos cuando todavía restaban 80 minutos de partido, y un jovencísimo Santi Cañizares tenía que saltar al campo sustituyendo al valencianista Camarasa. Para dar más dramatismo al partido, se daba la circunstancia de que el meta de Puertollano debutaba con la selección nacional absoluta. Afortunadamente, pasaría la prueba con nota.

Con un jugador menos, Clemente tenía que retocar sus planes y a España se le presentaba un partido muy complicado. La presión danesa, sabedora de las carencias de los españoles por el costado izquierdo de la defensa, y las internadas de Brian Laudrup precisamente por esa banda, pusieron en algún apuro al debutante Cañizares.

La escasa capacidad creativa del medio campo español (Clemente había preferido a su alter ego Bakero en lugar de a Pep Guardiola en el mediocentro) jugaba en contra de los intereses nacionales, y parecía evidente, con la poca profundidad mostrada por los nuestros, que el partido acabaría decidiéndose por una jugada a balón parado. Los daneses prácticamente renunciaron al ataque, habida cuenta de que un empate les clasificaba para el Mundial, pero España se estrellaba una y otra vez en su propia incapacidad creativa.

Por fin, en el minuto 63, y cuando Kiko ya había entrado al césped sustituyendo a Salinas en busca de frescura en la zona de ataque, una falta colgada dentro del área danesa era rematada de cabeza por Fernando Hierro, cuyo testarazo superaba a Schmeichel con la «colaboración» de un José Mari Bakero que «pasaba por allí» lo justo para entorpecer al portero nórdico. Un gol de esos que marcan a toda una generación, pese a no ser de una trascendencia máxima (no significaba ningún título). La indispensable victoria de España en aquel choque, con los tintes épicos que suelen impregnar los partidos más recordados por los aficionados, convirtió aquel duelo de la noche del 17 de noviembre del 93 en un momento mágico. Un momento a recordar en vísperas de partidos como el del sábado.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

12 Comments

  1. cuando era chamo

    24 de marzo de 2007 a las 1:36 pm

    A zubizarreta creo que lo expulsaron por hacerle falta a Michael Luadrup dentro del area por haberle cedido el balón. Pitaron penalty y Cañizares paro el disparo. El heroe del partido fue Cañizares por la parada y Hierro por el gol

  2. BoVeS

    24 de marzo de 2007 a las 2:12 pm

    A mí me suena lo del penalti de Cañizares…
    Cuando he leído el título del post pensaba que íba a ser el tema principal. Si ese partido fue épico fue por eso no?

  3. Sergio Cortina

    24 de marzo de 2007 a las 2:45 pm

    Que grande hierro, aquel gol si que lo canté como nunca!

  4. ben weasel

    24 de marzo de 2007 a las 3:35 pm

    No fue penalti, fue al borde del área, y creo recordar que fue porque Zubi le pasó la bola directamente a Laudrup.

    Y si no recuerdo mal, Cañizares fue convocado porque el suplente estaba lesionado. Me parece que era Toni Jiménez el del Espanyol. ¿Alguien lo sabe?

    Y Cañete se salió, por cierto.

  5. juanan

    24 de marzo de 2007 a las 3:44 pm

    Buf vaya aliniación, joder 5 centrales en el equipo.

  6. Miguel Gutiérrez

    24 de marzo de 2007 a las 4:10 pm

    Me parece que eso del penalti lo habéis soñado.

    Yo creo recordar que alguien (Zubizarreta) le regaló el balón a Laudrup y tuvo que hacerle falta fuera del área. Vio la roja y entró Cañete.

  7. Miguel Gutiérrez

    24 de marzo de 2007 a las 4:11 pm

    El suplente habitual era Lopetegui, del Logroñés, Juanan-

  8. Antiheroe

    24 de marzo de 2007 a las 5:21 pm

    Partidos como esos sólo se vivían con el gran Clemente desde el banquillo. Si estuviese Camaccho ya tendríamos excusa (la expulsión) para justificar una no victoria (como pasó en el 2002 que si no estaba Raúl, que si no estaba Albelda que si nos robaron…).

    Y todavía hay quien cuestiona la competitividad del Clemente´s team

  9. Danilovic

    24 de marzo de 2007 a las 6:45 pm

    Lo que esta claro, es que Cañizares aquel dia hizo mas de una y de dos paradas de merito. Por otro lado, aunque en el articulo no lo dice (para que Laudrup se fuera de todo el mundo) fue una cagada de Zubi (una mas, en su trayectoria, una mas, en un partido importante, como pudimos estar tantos años con un portero tan malo) la que propia que Laudrup encare la porteria de España, con la posterior falta y tarjeta roja a Andoni, qeu encima se queja.

  10. Andalusian

    25 de marzo de 2007 a las 1:24 am

    Como anécdota, Cañizares que jugaba en el Celta entró en la convocatoria porque el suplente habitual (Lopetegui) por aquel entonces portero del Logroñes, se lesiono creo recordar una muñeca.

    En esa le sonrió la fortuna a Cañete porque hubo un antes y un después en su carrera en ese partido pero lo mismo le paso a Casillas tras el famoso corte en el tobillo de Cañizares en la concentración de cada al Mundial de Corea.

    Vamos, que el fútbol te da y te quita vaya xD

  11. Alberto

    26 de marzo de 2007 a las 11:08 am

    De hecho, corregidme si me equivoco, creo que Cañete venía siendo titular de la sub21 cuando la Olimpiada de Barcelona, pero una lesión le impidió acudir, cediéndole la gloria a Toni. Y, sí, yo también recuerdo que Laudrup no se deshizo de la defensa española, sino que interceptó un pase de Zubi, que tuvo que derribarle fuera del área.

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