Si a uno se le pregunta: ¿quién es el jugador que más partidos ha disputado en la Bundesliga? es casi seguro que una serie de nombres más o menos legendarios se le vendrán a la cabeza: Beckenbauer, Kahn, Hrubesch, quizá Manfred Kaltz… Es en general una sorpresa saber que tan honorífica lista la encabeza un nombre desconocido para el aficionado medio: el de Karl-Heinz Körbel.
Nunca jugó en un equipo puntero. Jamás levantó la Copa de Europa, ni siquiera la Bundesliga. Y en cuanto a la selección, sólo vistió la elástica germana en seis ocasiones. Con estos condicionantes, se comprende que ni siquiera se le mencione habitualmente en el panteón de los grandes jugadores alemanes de todos los tiempos. A pesar de que, al hablar de los mejores defensas de la historia del fútbol teutón, su nombre debe estar entre los más grandes, Kaiser al margen.
Fue el precio que tuvo que pagar por pertenecer toda su vida al club de su ciudad de adopción, el Eintracht de Frankfurt. 602 partidos con la camiseta de las águilas le contemplan, un caso de fidelidad a un club casi sin parangón en el balompié mundial. Un récord que, como dicen en Alemania, es “para la eternidad”; sólo Oliver Kahn se halla en situación de batirlo, y para ello deberá aguantar en activo y jugando la mayor parte de los encuentros al menos dos temporadas más, una posibilidad harto improbable.
Körbel debutó en partido oficial con diecisiete años, en 1972, y el primer delantero al que tuvo que marcar fue un tal Gerd Müller. Las crónicas cuentan que nuestro hombre realizó un secado modélico del mítico Torpedo, y fue crucial en la victoria de su equipo por 2-1. Esa tarde comenzó una carrera que se prolongaría durante casi veinte años, en un recorrido que incluyó cuatro copas alemanas y una UEFA, varios años gloriosos de disputarle la hegemonía al Bayern, y también momentos delicados, como en partidos agónicos contra el Hannover 96 y el Saarbrücken, donde la figura de “el leal Charly” se agigantó para aguantar a su equipo en Primera. Dijo una vez que mientras él jugase en el Eintracht su equipo no descendería, y cumplió su palabra. Pasaron varios años desde su retirada hasta que se consumó el desastre.
Fue Körbel un sensacional defensa central, rápido en el corte, limpio, con buena técnica y extraordinaria capacidad de salto. Poseía también un gran sentido táctico, y una capacidad goleadora que en tiempos más actuales seguramente le hubieran convertido en mediocentro defensivo. De hecho, más de cincuenta goles con la camiseta rojinegra le contemplan, números increíbles para un stopper. Aunque quizá el que recuerde con más cariño sea el que le marcó al Duisburgo en la final de la Deutsches Pokal de 1975, y que a la postre supuso el título para su equipo.
Su único lunar como futbolista fue su poca presencia en la selección nacional. Tuvo la mala suerte de compartir época con el gran Beckenbauer, que lógicamente era fijo en el centro de la defensa, y se rumoreaba que el gran Franz prefería a su lado a Schwarzenbeck, que le guardaba con más frecuencia la posición mientras él se iba hacia arriba, que a Körbel, quien como hemos dicho solía proyectarse en ataque. Era grande por entonces el poder del Kaiser (y en general del clan del Bayern) en la Mannschaft, y quizá la rivalidad con el Eintracht también tuviera algo que ver. Sea como fuere, Karl-Heinz no dejó huella en el fútbol de selecciones.
Sin embargo, nada de esto impidió que su figura gigantesca, símbolo de lealtad y fiabilidad, fuera más y más venerada según pasaban los años por las jóvenes generaciones de futbolistas. Como muestra, el partido anterior a su anunciada retirada, se enfrentaba el Eintracht al Sankt Pauli en Liga. En un momento del encuentro, el árbitro se dirigió a Körbel para amonestarle. Era vox populi que si le sacaba la amarilla, sería la quinta y el futbolista no podría jugar su último partido, la despedida ante su gente. Es fama que todos los jugadores, tanto sus compañeros como los rivales, rodearon al colegiado para convencerle de que lo dejara pasar por esata ocasión. No lo consiguieron, y Charly dijo adiós desde la grada en la multitudinaria fiesta que en su honor montaron en el viejo Waldstadion. 37 años le contemplaban.
Tras una carrera de entrenador que ha desarrollado sobre todo en el propio Eintracht (en colaboración en parte con Stepanovic, de mal recuerdo en Bilbao), en la actualidad transmite su experiencia a las jóvenes generaciones como responsable del fútbol base, y es una leyenda en Frankfurt. Hace tres años el fútbol alemán se volcó en la celebración de su cincuenta aniversario, y desde esta página hemos querido rendirle también nuestro pequeño homenaje a este ilustre desconocido. Para que lo sea un poco menos, porque se lo merece.

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#1 BoVeS dijo,
23 Enero 2007 12:48 am
Genial, lo que se lo curran algunos para que ni siquiera se le conozca fuera de su ciudad.
#2 eduard dijo,
23 Enero 2007 3:42 am
Gran reportaje, Ramón Flores.
La verdad es que ciertamente fue su desgracia topar con el Kaiser, y eso le tumbó bastante en su carrera a nivel popular, mas allá de las fronteras alemanas.
Lo dicho, felicidades por el reportaje…y por el recordatorio a uno de esos grandes jugadores desconocidos por las masas.
#3 Tribas dijo,
23 Enero 2007 11:16 am
Que bueno son estos articulos!!
#4 Axhell Red dijo,
23 Enero 2007 1:51 pm
Completamente de acuerdo en los halagos al articulo, son esas pequeñas.. grandes historias desconocidas del futbol. A parte un hecho dificil de volver a ver en el futbol actual donde la fidelidad existente es unicamente al dinero….
Vagamente me recuerda a Arconada que tbm fue un ejemplo de fidelidad a la real Sociedad.
Gracias por el articulo.
#5 evergetes dijo,
23 Enero 2007 4:04 pm
Muy interesante.
Qué rabia la quinta amarilla en el penúltimo partido, juas juas.
#6 Ramón Flores dijo,
23 Enero 2007 4:07 pm
En este sentido me recuerda un poco a Kohler, otro grande que fue expulsado en su último partido. Nada menos que la final de la UEFA.
Saludos.
#7 evergetes dijo,
23 Enero 2007 4:14 pm
Y a otro que todos sabemos, jajaja
#8 Untajose dijo,
23 Enero 2007 4:52 pm
Le acabo de preguntar a un compañero alemán si sabía que jugador alemán era el que más partidos había jugado en la Bundesliga y la verdad es que falló: su respuesta fue Klaus Fichtel. La verdad es que yo no conocía de nada al jugador.
Sn duda una gran historia. De las que hacen que cada día me meta unas 10 veces en diariosdefutbol.
#9 R1Molano dijo,
23 Enero 2007 8:51 pm
Me encantan estas historias. Gracias
#10 playback dijo,
24 Enero 2007 12:26 pm
bufff, lo de la quinta amarilla es para que le entren ganas de pegarle al arbitro….. hay que tener un poco de consideración de vez en cuando, seguro que el jugador no tenia ni siquiera fama de leñero…. ¿se sabe el nombre al arbitro? xDDDDDD
muy buena historia
#11 Cruijff (14) dijo,
24 Enero 2007 4:23 pm
Ramón, felicidades por este excelente post.
#12 Bundesliga dijo,
24 Enero 2007 8:24 pm
Pues que sorpresa para los aficionados al futbol aleman como yo. No conocia ese dato. Felicitaciones a Körbel.
#13 NIPO dijo,
25 Enero 2007 7:15 pm
Por cierto sabeis alguno asi a bote pronto kien es el jugador con mas partidos d la liga española?
No vlae mirar por Google!
#14 Alberto dijo,
25 Enero 2007 8:06 pm
@ NIPO,
Creo que es Zubizarreta, aunque no con el mismo equipo. Sería interesante saber quienes han jugado más partidos en cada una de las grandes ligas europeas, y quienes lo han hecho sin cambiar de equipo. Y en los casos en que el record lo tenga un portero, qué jugador de campo es el primero.