Martes, 4 de Julio de 2006, antiguo Westfalenstadion de Dortmund, cerca de las once de la noche. Alemania e Italia han decepcionado en el que se presumía el partido más caliente del Mundial –los dos clásicos europeos frente a frente-, y no han sido capaces de anotar un solo gol en noventa minutos. El partido, gris y plomizo, ha estado casi siempre controlado por los transalpinos, que además han dispuesto de las mejores ocasiones: un par de asistencias de oro de Totti desperdiciadas por Perrotta, y un mano a mano del incansable Grosso que desvió Lehmann. Alemania ha vuelto a mostrar el mismo perfil plano y monocorde del cuarto ante Argentina, y su animosa hinchada sólo ha podido estremecerse con un disparo del veterano Schneider que salió rozando el larguero y una media vuelta de Podolski que sacó un segurísimo Buffon. El destino del Mundial se decidirá, pues, en la prórroga.
No se imagina nadie el frenesí devastador que va a suponer el tiempo suplementario, para el cual, ya de entrada, Lippi introduce al matador Iaquinta en lugar de Camoranesi. Es una apuesta de vencer o morir. Y sus gladiadores (Gattuso a la cabeza, espléndido todo el partido) captan el mensaje, encerrando en su cubil al aterrado lobo alemán. Comienza el asalto Gilardino, que se revuelve como una anguila por la banda derecha y lanza un disparo raso, a quemarropa, que escupe la cepa del batido Lehmann. Sin solución de continuidad, el omnipresente Zambrotta controla el rechace de un córner y envía un obús que besa cruceta antes de salir repelido.
Alemania está sin aliento, pero hay que matarla varias veces antes de poder jurar que se le ha ganado. Lo demuestra de nuevo Podolski, que aparece increíblemente solo en el área para cabecear un centro de Odonkor; no son más de veinte centímetros de desvío los que salvan a los azzurri. Pero ya no hay vuelta atrás en la locura, y lo demuestra el gran Marcello sacando a Del Piero cuando está a punto de morir la primera parte de la prórroga. Italia se va a jugar el cuarto de hora más importante de los últimos veinte años con el juventino, Totti, Iaquinta y Gilardino en el campo. Vivir para ver.
Comienzan los quince minutos postreros, y Pirlo toma los mandos, erigiéndose en protagonista en el momento cumbre del campeonato, quizá de su carrera. Primero, con un gran pase interior a Del Piero que ni éste ni Iaquinta pueden culminar; después con un latigazo seco que desvía in extremis Lehmann a la esquina. Y a la tercera, como en el refrán, recoge el rechace a la salida del córner, la conduce con la tranquilidad que en este momento sólo poseen los elegidos, y se saca un pase sutil y definitivo para que Grosso la encañone con la izquierda y selle el destino del partido.
Es el fin. Los alemanes, hundidos físicamente, lamentan su última gran oportunidad, un disparo de Podolski que sacó Buffon, pleno de reflejos. Ahora faltan dos minutos, y apenas se ven con fuerza para acercarse, sin criterio alguno, al área rival. Uno de esos escasos balones bombeados es cortado por Cannavaro, marcial, y en un momento Italia ha montado un contragolpe de manual, moviendo vertiginosamente la bola entre estatuas teutonas. Estaban escritos el magnífico desmarque de Del Piero, la dejada de Gilardino y la definición, plena de clase. Apoteosis transalpina.
Caía así Alemania con honor ante un público rendido, si no por la calidad de la Mannschaft, sí por su competitividad y espíritu de superación; Italia franqueaba el penúltimo peldaño hacia la gloria; y nosotros, los neutrales, ya teníamos nuestro momento inolvidable del Mundial 2006. Y los que somos relativamente jóvenes y no vivimos el mítico Italia-Alemania de México, una prórroga para recordar entre los dos colosos del continente.

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#1 lerele dijo,
30 Diciembre 2006 3:38 pm
Solo una correccion…donde poneis: ‘No se imagina nadie el frenesí devastador que va a suponer el tiempo reglamentario,’ no seria el tiempo suplementario? o como tiempo reglamentario tambien se cuenta la prorroga?…ahora me dejais con la duda jajaja.
En fin, la verdad es que esa prorroga fue frenetica, me dio pena que ganase Italia, por cierto…pero por su apuesta ofensiva y porque cualquiera podria haber ganado tambien lo merecian.
Un saludo
#2 robzt dijo,
30 Diciembre 2006 5:24 pm
Que bonito y bello es el fútbol, y no solo por que un equipo o país gane, sino por todas las emociones que encierra un gol, el llanto de unos y la euforia de otros.
Que grande es el Fútbol.
#3 ChinoChano dijo,
30 Diciembre 2006 5:27 pm
¿cuál Italia-Alemania de México? ¿de México 70?
#4 Leon dijo,
30 Diciembre 2006 5:54 pm
Supongo que sí, que es el 4-3 en semifinales del 70, con prórroga y goles de Muller, Rivera y Riva. Dicen que uno de los mejores partidos de la historia. En Eurosport pusieron un resumen largo antes del mundial, futbol de verdad.
#5 Xd dijo,
30 Diciembre 2006 9:44 pm
Es el fin. Los alemanes, hundidos físicamente, lamentan su última gran oportunidad, un disparo de Podolski que sacó Buffon, pleno de reflejos. Ahora faltan dos minutos, y apenas se ven con fuerza para acercarse, sin criterio alguno, al área rival. Uno de esos escasos balones bombeados es cortado por Cannavaro, marcial, y en un momento Italia ha montado un contragolpe de manual, moviendo vertiginosamente la bola entre estatuas teutonas. Estaban escritos el magnífico desmarque de Del Piero, la dejada de Gilardino y la definición, plena de clase. Apoteosis transalpina.
#6 Sebask dijo,
30 Diciembre 2006 11:02 pm
Qué buena crónica para un gran partido.
#7 Mou dijo,
31 Diciembre 2006 4:33 am
Un autentico partidazo!! que prorroga!!
#8 Charly dijo,
15 Febrero 2008 10:14 pm
El partido que hizo Cannavaro fue el más completo que ha hecho un central en lo que llevamos de siglo. Se impuso en todos los balones, no dejó pasar ni una y secó a la delantera alemana. Fue gracias a ese partido por el que todo el mundo se llevó las manos a la cabeza con Cannavaro durante todo el año. Si un día algun chico dice que quiere jugar de central, entre los muchos partidos de Beckenbauer que tendría que ver, este tambien debería ser incluido en la lista.