Caparrós se la juega en su casa

Mal dadas vienen en los últimos tiempos para el RC Deportivo de La Coruña. Con 3 puntos sobre 24 posibles, los coruñeses atraviesan una racha negativa de la que ya hablamos a principios de la presente semana con motivo del partido que disputaron frente al Athletic Club de Bilbao el pasado sábado y en el que volvieron a sufrir un nuevo varapalo. Tras esa derrota, el Dépor ocupa la posición decimoquinta de la Liga, a sólo 7 puntos del descenso, con el consiguiente nerviosismo instalado de pleno en la ciudad gallega, acostumbrada no hace demasiado tiempo a codearse con los grandes de Europa.

Esta misma semana eran dos veteranos del equipo, Manuel Pablo y Juan Carlos Valerón los que alzaban la voz para advertir al resto de la plantilla de la posibilidad real de descenso. Han sido tantos años de gloria y de partidos en la cumbre, que para los aficionados deportivistas de nuevo cuño eso del “descenso” suena prácticamente a otro mundo, a tiempos muy lejanos, al Dépor que conocieron sus padres antes de que llegara Arsenio y el club se hiciera grande. Mañana el equipo dirigido por Joaquín Caparrós encara uno de los partidos más complicados a los que podría hacer frente hoy en día, en su visita al Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla.

Enfrente, un Sevilla FC del que poco se puede decir que no se haya dicho ya. El equipo hispalense cuenta sus partidos en casa por victorias (la útima frente al Madrid), y parece poco probable que puedan escapársele los tres puntos frente a un Deportivo que cotiza claramente a la baja.

Puede ser un poco precipitado decir que Caparrós “se la juega” en su visita al Pizjuán, la que fue su casa durante cinco temporadas, pero a buen seguro una nueva derrota de su equipo dejaría al utrerano en entredicho. Con el agravante de que tenemos por delante dos semanas sin Liga, dos semanas sin poder enmendar o maquillar la situación con el siguiente partido. Si el Dépor cae derrotado, se avecinan unas semanas navideñas movidas en A Coruña. Lo de los famosos sms con el “Caparrós dimisión. Pásalo” puede quedarse en simple anécdota ante la tempestad que podría levantar ver al equipo a sólo cuatro puntos (en el peor de los casos) del descenso.

Lo cierto es que el técnico deportivista lleva semanas sin dar con un equipo base. La lesión de Bodipo trastocó seriamente sus planes para con la delantera, pero no justifica el hecho de que prácticamente saque un equipo nuevo en cada jornada. Especialmente llamativo fue lo que ocurrió la pasada jornada, cuando Caparrós prescindió de su habitual doble pivote, Sergio-Coloccini, para dar entrada a un inédito De Guzmán al lado de Juan Rodríguez, uno de los pocos fichajes deportivistas que sí está respondiendo a las expectativas.

Quizá la previsible vuelta al once de Jorge Andrade en la defensa (de vuelta tras su gravísima lesión) y de Aldo Duscher en el centro del campo dé un nuevo impulso al Deportivo. La experiencia de ambos jugadores puede ser decisiva para prolongar la buena racha de los coruñeses en el Pizjuán.

Por parte sevillista, las obligadas ausencias de Puerta y Martí, ambos sancionados, pueden conllevar la entrada en el once de Dragutinovic en el lateral zurdo (toda vez que David Castedo parece condenado a ser el tercer lateral del equipo) y de Renato en el mediocentro al lado de Poulsen. ¿Quién habló de problemas de plantilla en el Sevilla?

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com