Angulo, el factótum valencianista

Balón recuperado por él mismo en el círculo central. Tras apoyarse en David Silva, avanza unos metros por el carril del interior derecho y, obviando la buena posición de Miguel para profundizar por banda, se decide a soltar un imprevisible y diabólico zapatazo desde aproximadamente 30 metros ante el que César no puede hacer nada y termina colándose por la escuadra izquierda de la portería maña para asombro de compañeros, rivales y espectadores. Un gol que recuerda mucho a uno de Clarence Seedorf, aún en el Madrid, al Atlético de Madrid en el Bernabéu. Miguel Ángel Angulo daba los tres puntos al Valencia CF y se convertía, una vez más, en auténtico protagonista del encuentro.

Porque Angulo tiene esa facilidad para erigirse en protagonista de los partidos de su equipo, por encima incluso de cualquier figura de talla internacional que centellee a su alrededor sobre el césped. Es el clásico ejemplo de que está donde tiene que estar y cuando tiene que estar. Es el factótum, el chico para todo, el “lo mismo me vale para un roto que para un descosido”, del equipo che.

Sea por el motivo que sea, Angulo siempre es de los jugadores de la plantilla valencianista que más minutos acaba disputando al cabo de la temporada. El asturiano, formado en Mareo, llegó a la primera plantilla del Valencia en la temporada 1998/99, con 21 años, tras un año de cesión en el Villarreal, y desde entonces (y hace ya nueve temporadas) ha sido, año tras año y pese al paso de numerosos y variopintos entrenadores, uno de los jugadores que ha intervenido en más partidos de toda la plantilla.

En su segunda temporada con la camiseta valencianista, sólo Cañizares, Djukic, Carboni y Mendieta disputaron más minutos que él, un teórico suplente a comienzos de la temporada. A lo largo de sus nueve temporadas en el Valencia, Angulo ha disputado una media de unos 40 partidos por año, incluyendo Liga, competiciones europeas y Copa del Rey. Titular o suplente, siempre ha cumplido en la posición en la que su técnico haya dispuesto colocarle. Porque precisamente ésa es otra de las grandes bazas de Angulo. Su polivalencia le permite rendir con la misma solvencia como lateral, como interior, como extremo o incluso como único delantero, un auténtico comodín, aunque quizá en estas últimas campañas su posición se haya centrado más en misiones ofensivas que en el lateral.

El caso es que Angulo siempre está ahí, para lo que haga falta. Un jugador de club, comprometido como pocos y con una raza, una ambición y un carácter ganador que suplen de sobra su limitada técnica. Además, Angulo es un ejemplo de derroche físico sobre el campo, con ese fondo que le permite dar esa sensación de “estar en todas partes”.

A sus 29 años, el centrocampista asturiano se encuentra en plena madurez futbolística. Ha dejado atrás aquellos arranques de ira que le llevaban a descentrarse y perderse en batallas ajenas al juego (contra el público, contra rivales…). Ahora ha encontrado por fin su sitio, algo que a los futbolistas polivalentes como él suele darles problemas (no son expertos en ninguna posición), y se ha reencontrado con el cariño de su afición. Él renunció en su día al Arsenal de Wenger, otro enamorado de su versatilidad, cuando prácticamente estaba sentado en la sala de juntas del club londinense para firmar el contrato. Prefirió buscar una segunda oportunidad en el Valencia. La encontró y no la ha desaprovechado.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

9 Comments

  1. Díaz

    19 de diciembre de 2006 a las 1:54 pm

    Ya era hora de que se le reconociera el mérito que tiene el trabajo de Angulo.

    Es una lástima que sea tan criticado tanto, una buena parte del valencianismo a criticado siempre su juego tachandolo de “paquete”, aunque ahora parece que se le empieza a reconocer su trabajo.

    Grande Angulo.

    Felicidades por el blog, me he enganchado 😉

  2. Sergio Cortina

    19 de diciembre de 2006 a las 1:57 pm

    Es un portento físico pero ver a Angulo con el 10 a la espalda chirría mucho. Casi como cuando lo llevaba Cañas en el Betis.

  3. lux

    19 de diciembre de 2006 a las 2:07 pm

    solo este jugador es el factótum..!!
    http://www.youtube.com/watch?v=iiE5GTv_rjc

  4. cone1899

    19 de diciembre de 2006 a las 3:09 pm

    Hombre Borja decir que César no pudo hacer nada en el gol es un poco exagerado. La verdad es que aunque el tiro sea muy bueno desde esa distancia hay que darle al portero la parte de culpa que tiene.
    En cuanto a Ángulo pues uno de esos profesionales que todo entrenador quiere tener en su equipo. Para mí es muy parecido a Luis Enrique aunque con menos calidad técnica pero en cuanto a entrega y polivalencia se me parecen mucho.
    Cuanto me gustaría que en la selección diese el mismo rendimiento que ha dado en su equipo. Vamos a ver si Luis le sigue convocando.

    Saludos.

  5. Borja Barba

    19 de diciembre de 2006 a las 3:43 pm

    @ cone1899

    Hombre, lo de que “César no pude hacer nada” es más bien una manera de hablar, por seguir un poco el rollo “novelesco” de la narración del gol. Ayer mismo, en el post con el vídeo del gol, dije que gran parte de culpa en ese gol la tenía el propio César.

    Coincido contigo en lo demás. Para mí, la definición más precisa de Angulo es “un futbolista de club”.

  6. Ikke Leonhardt

    20 de diciembre de 2006 a las 11:09 am

    Muy buena jugada de Angulo, que es efectivamente un estupendo jugador, pero… yo creo que en el gol intentó centrar más que tirar. Me parece que le da con el interior del pie, y si hubiera querido tirar a puerta lo normal habría sido pegarle con el empeine o con el exterior…

    En cualquier caso, un golazo.

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  9. chimoeneas

    19 de diciembre de 2007 a las 1:53 pm

    lo que va de ahora a hace justo un año… hace 365 días era el gran héroe (un héroe extraño y diferente) y ahora apartado…