Sufrió el RC Celta de Vigo, tal y como estaba previsto, en su visita a Sicilia. Al final, el empate a un gol conseguido frente al Palermo, clasifica a los gallegos para la siguiente ronda de la Copa de la UEFA (dieciseisavos de final) como segundos clasificados del grupo, por detrás del Newcastle. Partido abierto, con continuas idas y venidas de un área a otra, poco centrocampismo y fútbol bastante directo, en el que los de Fernando Vázquez han sabido tirar de oficio para aguantar las acometidas de un Palermo más voluntarioso que acertado en los metros finales, y que sólo ha conseguido poner en verdaderos apuros a los celestes con el empate en el marcador y apenas diez minutos para el final. Salía el Celta muy metido en el partido, como ya hiciera en St. James’ Park, y en apenas diez minutos gozó de dos claras oportunidades. Primero fue Canobbio con un disparo que sólo la mano de Agliardi evitó que fuera gol, y pocos minutos después el brasileño Nené, cambiado de banda y empalmando un buen disparo en parábola hacia la escuadra izquierda italiana, que se fue fuera por muy poco.
Precisamente era Nené el más destacado del Celta en los minutos iniciales. Pidiendo el balón, intentándolo todo ante Barzagli y Zaccardo, disparando con peligro… El brasileño, bien secundado por un Baiano que se ofrecía como apoyo una y otra vez, sustentaba él solo el ataque celtiña.
Por parte italiano, únicamente Caracciolo creaba algún problema en la primera mitad a Lequi y Contreras, por esa movilidad que obligaba a los centrales de Vázquez a salir de la cueva para buscarle. Di Michele, en ausencia de Amauri la teórica estrella de este Palermo, pasaba desapercibido demasiado pegado a la banda izquierda.
Llegó el descanso sin goles y con un Palermo que en absoluto merecía, vistos los méritos de unos y de otros, el empate a cero que reinaba en el marcador. Pobre imagen la ofrecida por el tercer clasificado de la liga italiana. Si realmente aspira a algo en su campeonato (su presidente ya dijo después de eliminar al West Ham que su objetivo no pasaba por Europa), no puede dar esa imagen de equipo pequeño y pacato en su propio estadio.
Tras la reanudación, el Celta decididamente volcado al ataque vio cómo los frutos a su insistencia llegaban cuando Baiano conseguía tocar lo justo para desviar un centro desde la izquierda de Nené que, tras golpear en un defensa, se colaba en la portería de Agliardi. Era el 0-1 para el Celta, pero lo que pudo siginificar el principio de la tranquilidad para los vigueses, se convirtió en los minutos de mayor desasosiego para la portería hoy defendida por Esteban.
Con la entrada en el campo de Tedesco y, sobre todo, Brienza, dos jugadores mucho más ofensivos que Bresciano y Corini, el equipo siciliano ganó en mordiente y en consistencia en el mediocampo. Además, Di Michele por fin se enchufaba al partido y asumía los galones que se le presuponen, aunque no consiguiera marcharse ni una sola vez de un Ángel que acabó desquiciando al ex-delantero de Udinese, más preocupado de rendir cuentas con el lateral canario que de buscar la portería de Esteban.
Eran los momentos de mayor agobio para los de Vázquez. Oubiña apenas aparecía para poner orden y calma en el juego vigués y la incapacidad para matar el partido (que ya les costase muy caro frente al Newcastle hace unas semanas) mantenía al Celta con el corazón en un puño, hasta que finalmente ocurrió lo que se veía venir. Una internada de Brienza por el costado derecho de la defensa gallega posibilita que el balón, tras rebotar en Placente, llegue manso a un Tedesco en boca de gol que sólo tenía que remachar a la red para poner un empate que esta vez sí era merecido por los italianos.
Restaban aún 30 minutos de sufrimiento y angustia. Los fantasmas de la remontada del Newcastle a buen seguro asomaban por las mentes de los jugadores celestes. Tenían el partido en sus manos y estaban a punto de dejarlo escapar. Los cambios de Vázquez quizá llegaron un poco tarde. El centro del campo del Celta se veía superado continuamente (sólo Iriney daba su verdadera medida) y los jugadores de ataque, a excepción de un inteligente Baiano que se empeñaba cada vez que recibía la pelota en dormir el partido, estaban desaparecidos. Quizá un par de jugadores de refresco en esa zona habrían paliado el sufrimiento y el acoso al que se vio sometido el Celta en los minutos finales del partido. Un acoso que apenas se tradujo en oportunidades claras de gol, todo sea dicho, pero que mantuvo a la clasificación de los gallegos pendiente de un hilo hasta el pitido final.
Foto| www.celtavigo.net


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#1 McCartney dijo,
14 Diciembre 2006 1:34 am
Ganaremos la UEFA
#2 Alexandre dijo,
14 Diciembre 2006 2:02 am
Es una pena que, con la de ocasiones que hemos tenido, hayamos acabado sufriendo para aguantar el empate (aunque tampoco tanto). De verdad, con lo que hemos perdonado, yo ya me olía que el Palermo, como buen equipo italiano, aprovecharía los minutos finales para colarnos un gol y enseñarnos que, si fallas tanto, lo acabas pagando…
Por suerte no ha sido así y estamos en dieciseisavos. A ver contra quién nos toca…
Moito Celta!!
#3 antiheroe dijo,
14 Diciembre 2006 2:28 pm
La verdad es que el Celta ha jugado un fútbol bastante brillante aunque yo sigo viendo a Baiano muy solo enla punta del ataque. Suscribo lo que dice McCartney a mí tambiénme da que puede ganar la UEFA (a ver si tenemos suerte en los cruces como tuvo el Sevilla el año pasado) . De momento seguimos haciendo historia con un equipo plagado de lesionados. ¡Hala Celta! desde Coruña
#4 Osasuna y Sevilla: UEFA con distinto sabor » Diarios de Futbol dijo,
15 Diciembre 2006 1:00 am
[...] Esta noche se ha completado la segunda mitad de los partidos de esta última jornada de la liguilla de la Copa de la UEFA. Si ayer asistíamos a la clasificación para dieciseisavos de final de nuestros otros dos representantes, Espanyol como primero de grupo y Celta de Vigo como tercero tras empatar en Palermo, esta noche Osasuna y Sevilla han logrado también sellar su pase para la fase de eliminatorias, en la que, recordémoslo, entrarán en juego los terceros clasificados de la fase de grupos de la Liga de Campeones. Una fase de grupos que concluía hoy y que, a pesar de las críticas recibidas, a mí me parece un formato muy adecuado. Garantizas a los equipos que lleguen hasta aquí el jugar cuatro partidos (dos de ellos en casa), algo que no se les garantizaría en el caso de disputarse las clásicas eliminatorias de treintadosavos de final, con los consiguientes beneficios e ingresos para los clubes. No obstante, este formato permite también que se den algunas sorpresas, como las eliminaciones de Palermo (tercer clasificado en el calcio), Sparta de Praga o Partizan, entre otros. [...]
#5 juni dijo,
16 Diciembre 2006 8:31 pm
Me decepcionó muxo el Palermo, si este es el tecer clasificado de la liga italiana….Por otra parte el celta no puede permitir esos errores. DE todas maneras el partido ha sido trabado, emocionante, pero de poco futbol. Dudo muxo que el celta se lleve la UEFA, n le veo, caerá en breves.
Un saludo