La jornada de las destituciones: Sarriugarte

Ayer hablábamos de la destitución de Luis César Sampedro, quien se veía obligado a abandonar el banquillo tarraconense tras caer derrotado frente al RCD Mallorca en su propio estadio y acumular una racha negativa que ha llevado al equipo catalán a ocupar la última posición de la clasificación. No ha sido el único entrenador de Primera en caer en esta decimosegunda jornada del Campeonato Nacional de Liga.

En la tarde de ayer se anunciaba la destitución de Félix Sarriugarte como entrenador del Athletic Club de Bilbao. Eliminado en Copa del Rey por el Mallorca a las primeras de cambio, y tras caer derrotado con justicia en la noche de ayer frente al Sevilla (lo que le ha llevado a ocupar posiciones de descenso con apenas 8 puntos), el Athletic había encadenado una racha negativa que ha significado el fin de la carrera de Sarriugarte al frente del cuerpo técnico de los leones.

Cuando un entrenador comienza a tomar decisiones estrambóticas y a sacar de su posición habitual a determinados jugadores (Ander Murillo, un central, ha venido jugando de lateral derecho, mientras que Unai Expósito, lateral diestro, lo ha venido haciendo en el zurdo) es que algo no va bien en el equipo. Y que algo no iba bien en el Athletic era más que evidente.

En estas condiciones, el cese de Sarriugarte era sólo cuestión de tiempo. Partido tras partido, el técnico de Zaldíbar iba desgastando su imagen y perdiendo crédito ante la afición y la directiva. Su salida del club de Ibaigane era sólo cuestión de tiempo. Una jornada, dos, quizá tres… poco más podía aguantar en su cargo un entrenador que, en las últimas semanas, parecía incluso dejarse llevar por los acontecimientos, como quien espera una muerte irreversible.

Pero no se puede achacar la culpa de la mala situación del equipo vizcaíno exclusivamente a la gestión técnica de Sarriugarte. Fichado el pasado verano por Fernando Lamikiz, anterior presidente del club, Sarriugarte venía para dar continuidad a esa línea de “euskaldunización” del banquillo bilbaíno. Tras Mendilibar (otra apuesta convertida en fracaso del ex-mandatario rojiblanco) y el controvertido Clemente, Sarriugarte se convertía, en apenas dos años, en el tercer técnico de la era Lamikiz. Con un perfil similar al de Mendilibar, sin apenas experiencia en banquillos de cierta categoría (sólo había entrenado a Baskonia, club convenido del Athletic y Bilbao Athletic, ambos en 2ªB). Eso sí, el ya ex-técnico de los de San Mamés cumplía el requisito fundamental para su ex-presidente: era un entrenador “de la tierra”. En su momento dio la sensación de que Sarriugarte fue fichado, por encima incluso de otros candidatos con mejor caché, por su condición de “hombre de la casa”. La apuesta le salió torcida al ex-presidente. Incluso el propio Javi Clemente alzó la voz para advertir al club de sus amores.

El Athletic Club ha anunciado en su página web que José Manuel Esnal “Mané” será el próximo entrenador del equipo. El técnico de Balmaseda, que alcanzase la gloria en el Deportivo Alavés en la temporada 2000/2001 al llegar a la final de la Copa de la UEFA, sí puede ser considerado como un entrenador con más experiencia y trayectoria que el destituido Sarriugarte. Veremos si es capaz de hacer reaccionar al Athletic.

Foto| www.athletic-club.es

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

4 Comments

  1. Julen

    29 de noviembre de 2006 a las 9:31 am

    Si tenemos una predisposición por los jugadores formados en la cantera, ¿porqué no podemos hacerlo con los entrenadores? ¿Es que acaso sólo somos buenos para pegarle patadas a un balón y no para dirigir un equipo? Las dos últimas veces no ha salido bien, pero Valverde también era de Lezama y tenía una experiencia similar a la de Sarriugarte (le superaba en que Valverde fue 2º entrenador con Txetxu Rojo) e incluso menor que la de Mendilibar que casi subió al Eibar a primera.

  2. Borja Barba

    29 de noviembre de 2006 a las 10:44 am

    Julen, yo creo que después de los graves problemas del año pasado para mantener la categoría, y tras el cese de Clemente en pretemporada, lo más acertado habría sido hacerse con los servicios de un entrenador con experiencia contrastada. Valverde salió bien (más o menos, que también hay que ver cómo salió del club)y venía de Lezama… pero no era vasco. Y eso a Lamikiz no le gustaba, nos pongamos como nos pongamos.

  3. Ferni

    29 de noviembre de 2006 a las 11:43 am

    A Lamikiz lo que no le gustaba de Valverde es que era un entrenador de la anterior directiva y Lamikiz lo que quería era romper con esa directiva y empezar su propio proyecto que colmara sus ansias de reconocimiento público (porque eso es lo que busca Lamikiz, un megalomaníaco perdido). Por eso se buscaron todas las excusas posibles para cargarse a Valverde, que pedía dinero (cobraba alrededor de 300.000 Euros) y que no se le mangoneara cuando castigaba a Yeste y Del Horno por sus excesos nocturnos.

    No empecéis con movidas de que Valverde es o deja de ser vasco, que no han tenido nada que ver…

  4. Profesor Grajo

    29 de noviembre de 2006 a las 7:23 pm

    Es un caso similar al de Bakero, mas sangrante el de este ultimo porque ademas es responsable de la desastrosa politica de fichajes de la Real. Entrenadores sin experiencia que no estan capacitados para llevar las riendas de un equipo de primera division ni para sacar todo el jugo a plantillas ya de por si limitadas (que no toda la culpa la van a tener los entrenadores).
    Se apela al romanticismo de una aficion que para ponerla cachonda solo hay que hablar de los valores tradicionales del club y asi se les pone la venda en los ojos y cuando se dan cuenta de lo que tienen en el banquillo el equipo en puestos de descenso.