Vuelve la Liga de Campeones

Como todos los primeros de septiembre, la Europa futbolística echa a andar con el izado del telón de una nueva edición de la Liga de Campeones. La máxima competición continental de clubes vuelve para deleite de los aficionados, en una atractiva carrera que nos llevará hasta la gran final de Atenas del 23 de mayo del 2007.

El ramillete de teóricos favoritos es el de siempre (salvo quizá con la excepción de la descendida Juventus). No es la Liga de Campeones una competición en la que suelan variar los candidatos al título de un año para otro. El FC Barcelona afronta la competición con la presión añadida de saberse campeón de la anterior edición y máximo favorito en la presente. La victoria en la final de París bien podría suponer el principio de una nueva era de dominio blaugrana en Europa, pero cabe recordar que ningún equipo ha repetido título dos años consecutivos desde la campaña 89/90 (en la que el Milan alzó su cuarto trofeo en Viena). Y a eso se enfrenta el Barça, a la historia. Muy atrás quedan los años 70 y 60, en los que era habitual que un equipo (bien Real Madrid, bien Ajax, bien Liverpool o bien Bayern) dominara la competición con mano férrea durante varias temporadas. El fútbol evoluciona tanto en la actualidad que los favoritos que un año fracasan en Europa, vuelven el siguiente con un equipo radicalmente diferente en su intención de ser alguien en el continente.

Si el Barça afronta la búsqueda de su “tercera” como el gran reto de los últimos años, no puede decirse menos del necesitado Real Madrid de Fabio Capello. En su competición favorita, el equipo blanco busca reeditar éxitos pasados, y ante la urgencia de conquistar un título, la Liga de Campeones puede resultar el más apetecible. Con un equipo muy cambiado y bajo la mano del técnico de Gorizia, el Madrid parece un equipo más efectivo y fiable, un equipo que es poco probable que reciba varapalos como el 3-0 como el que debutó el pasado año en Lyon, pero al que quizá se le pueda atragantar ofensivamente algún partido decisivo de la fase de eliminatorias (como ya le ocurriese a la Juve de Capello en las dos últimas campañas).

El Valencia llega a la competición con la ventaja de no contar con la enorme presión que sí padecen los otros dos equipos españoles en liza. Con un técnico con poca experiencia en el plano internacional, parece que la responsabilidad recaerá sobre los jugadores más veteranos que sí han participado en la máxima competición europea. Así, los Cañizares, Albelda, Ayala o el tricampeón Fernando Morientes, deberán asumir la circunstancia de comandar a un equipo cuyo rendimiento en la competición es una de las mayores incógnitas de la misma a día de hoy.

En cuanto a los principales equipos que se postulan como favoritos, Chelsea, Bayern, Inter y Milan parten con cierta ventaja sobre el resto. El Chelsea de Mourinho y Abramovich afronta su enésimo asalto a un título que se les atraganta (o mejor dicho, que el Barça hace que se les atragante), con la enorme presión que supone el saber que un tercer fracaso podría desgastar mucho la imagen del técnico de Setúbal en el banquillo Blue. Su aplastante dominio en la Premier no se ha visto secundado por un buen papel en Europa, y pese a contar en sus filas con jugadores acostumbrados a lo máximo, hasta la fecha no ha conseguido mostrar en el continente la autoridad que se le presupone. La incorporación de Michael Ballack y, sobre todo, de Andryi Shevchenko, es un claro síntoma de que el equipo va este año a por la Liga de Campeones. Dos jugadores muy experimentados y con un buen número de partidos en Europa deberían darle a los londinenses ese “plus” que aún les falta para ser alguien en el Viejo Continente. Al menos, su cruce con el Barça en la fase de grupos, garantiza que tendrá unos octavos de final algo mñas tranquilos que el pasado año…

Quizá a alguno le pueda sorprender mi apuesta por el Bayern Múnich como uno de los claros aspirantes al título. El que me conoce, sabe de mi predilección por los equipos alemanes en este tipo de competiciones. Su eficacia y regularidad está fuera de toda duda, y aunque hace varias temporadas que los bávaros no pintan nada a nivel europeo, son un equipo tremendamente peligroso. Mantiene un bloque desde hace varias campañas, lo que ya de por sí es un punto importante a su favor, y pese a haber perdido peso en el centro del campo con la marcha de Ballack, se ha reforzado con un Lukas Podolski que está llamado a ser uno de los jugadores de referencia en Europa en un futuro muy cercano. Además, ganar en el Allianz Arena, es prácticamente una utopía.

En cuanto al Inter, afronta su enésimo asalto a la competición continental con una plantilla mucho más profunda de la habitual. Los fichajes de jugadores como el ídolo mundialista Fabio Grosso (que viene a reforzar un lateral izquierdo que ha sido una de las posiciones más flojas de los nerazzurri en los últimos años), el brasileño Maxwell o los ex-juventinos Patrick Vieira y Zlatan Ibrahimovic, le dan un aire nuevo a un equipo que corría el riesgo de convertirse en un cementerio de elefantes, por la gran cantidad de figuras del pasado que acumulaba en su plantilla. Este año posee uno de los mejores bloques de la competición y su papel parece claro que va a ser de importancia. Su duelo con el Bayern en la primera fase promete ser espectacular.

A pesar de la baja del ucraniano Shevchenko, el Milan no se queda atrás en la parrilla de salida. Con una plantilla que teóricamente pudiera parecer de un perfil más bajo que la de la pasada campaña y con muy pocas novedades, la llegada de Oliveira y la recuperación de Marco Borriello pueden dar otro aire a los lombardos, a la espera de que Alberto Gilardino explote de una vez por todas como se espera en el club de Berlusconi. Con un grupo teóricamente asequible (AEK, Lille, Anderlecht), su verdadera competición comenzará a partir de octavos, que será cuando podamos constatar el verdadero nivel del este equipo.

Los “tapados” tampoco varían mucho con respecto a los de pasadas campañas. El ya clásico Olympique Lyonnais, convertido por fuerza en el eterno aspirante a hacer algo grande, que cambia a un Diarra por otro (Mahammadou por Alou) y ha sustituido a un desafeinado Benoit Pedretti por el sueco Källstrom, manteniendo el mismo bloque de los últimos años. El Manchester United, que ha comenzado con excelente pie en la Premier y que parte con la ventaja de saber que está fuera de las quinielas. El Liverpool de Benítez, campeón hace dos temporadas contra pronóstico, y al que siempre, como a cualquier equipo dirigido por Benítez, se le debe tener en cuenta. El Arsenal, finalista el pasado año también contra pronóstico, ya demostró que ningún reto es demasiado para los jóvenes jugadores liderados por Arsène Wenger, y presenta a Henry ante una de sus últimas oportunidades de conseguir el máximo galardón a nivel de clubes, aunque parece muy complicado que pueda volver a dar la sorpresa.

A ellos se unen equipos como la Roma de Spalletti, el ofensivo y espectacular Werder Bremen, la incógnita, y los duros inviernos, que siempre suponen los equipos del este (Dinamo Kiev, Shakhtar Donetsk, Steaua Bucarest, CSKA Moscú o Spartak), el infierno de los campos griegos y turcos (AEK, Olympiakos y un Galatasaray que vuelve a la competición), y muchas sorpresas que a buen seguro viviremos en estos meses en la competición más atractiva del planeta. Que el balón eche a rodar.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

6 Comments

  1. FANA212

    12 de Septiembre de 2006 a las 11:14 am

    Apasionante como siempre, vuelve la vieja Copa de Europa (lo de Champions League lo dejo para los modernos) y en ella veo claros favoritos y sorpresas como todos los años. Está claro que el Barcelona, Real Madrid, Chelsea, Milan, etc. parten con opciones de estar en Atenas. Pero creo que saldrá algún tapado que nos hará vibrar de emoción (en los últimos tiempos han sido el Benfica, Mónaco, Liverpool, Oporto. Este año veo algún equipo alemán lejos y algún francés. En Italia notarán la baja de la Juve. Que empiece el espectaculo!

  2. Pokyman

    12 de Septiembre de 2006 a las 12:26 pm

    Fana212: En los tapados no te olvides del Villareal, que el año pasado se plantó en semifinales eliminando a algun que otro “grande”

  3. Toni

    12 de Septiembre de 2006 a las 2:09 pm

    El Villareal no juega la Champions…

  4. FANA212

    12 de Septiembre de 2006 a las 2:10 pm

    Es cierto… el Villarreal no juega este año pero nos hizo vibrar a todos de emoción.

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